Sin dejar de interesarme por los partidos políticos, sus personajes, ideologías, MEconsidero soy apartidista. Esto es, no soy militante de partido político alguno y en el afán de ser imparcial en mis análisis y comentarios, intento mantenerme en esa línea.
Desde ése ángulo, el apartidista, las elecciones en Tamaulipas dieron una lección al PRI nacional y estatal que, ojalá, no olviden los errores cometidos, porque el golpeteo externo e interno está haciendo mella, sin ser catastróficos.
Quizá un par o trío de décadas atrás, militantes de partidos políticos de otros países llegaron a tierras nacionales para estudiar el maremágnum de situaciones que provocaban el triunfo continuo del PRI en elecciones nacionales y locales.
Los extranjeros no podían explicarse el desarrollo de ésa maquinaria electoral para que el tricolor ganara la mayoría de las veces y siempre tuviera el mayor número de legisladores, por ejemplo, en un congreso.
Desconozco si se realizaron ese tipo de estudios y en un momento dado cuáles fueron las hipótesis planteadas y las conclusiones a las que llegaron. Lo cierto es que si el PRI pudo enseñar algo, no se hizo público.
La realidad usted la sabe. En el año dos mil, el PRI por primera vez en la historia de los partidos, perdió una elección presidencial. Aunque antes ya había perdido gobiernos locales, municipios y algunas diputaciones locales, pero casi siempre ganaba.
2000 y 2006 fueron excelentes para Acción Nacional como partido porque ganó la presidencia de la República. En ambas administraciones la mayoría de legisladores la mantuvo el PRI, por lo que el Ejecutivo Federal se vio en la necesidad de ‘negociar’ con la oposición.
La historia electoral de Tamaulipas dice que el PRI había perdido algunos -pocos- municipios. Principalmente con Acción Nacional y ocasionalmente con el PRD, el desaparecido Partido Auténtico de la Revolución Mexicana, (PARM) y una sola vez con una candidata Independiente en Jiménez.
Jamás se había perdido la titularidad del Ejecutivo en el Estado y menos la mayoría de los municipios como en este 2016 y parece que a los PRIÍSTAS no les ha gustado que su maquinaria no rindiera los resultados de siempre.
Las declaraciones, ‘memes’, caricaturas, videos y muchas de las aplicaciones de las nuevas tecnologías se han volcado en contra de la ‘aplanada’ tricolor y ello no permite un análisis real.
El mismo sonorense, Manlio Fabio Beltrones Rivera, el lunes pasado presentó su renuncia a la presidencia del PRI Nacional y no creo que por la presión mediática de la derrota electoral.
En el caso del PRI-Tamaulipas, mucho se ha escrito de la salida de la presidencia, todavía en manos del abogado Rafael González Benavides, quien ha insistido en que la renovación del Comité Directivo Estatal se llevará a efecto con los tiempos estatutarios.
El matamorense González Benavides aseguró que los priistas siguen trabajando en la revisión de las estructuras, reuniones de evaluación, buscan datos que señalen errores, buscan en análisis de la derrota y del triunfo PANISTA.
Tras la salida de Beltrones Rivera, la Presidencia Nacional recayó en la que fuera la Secretaria general del CEN, Carolina Monroy -pariente presidencial-, quién convocará en un plazo de 60 días, para llevar a cabo la Asamblea General del Consejo Político Nacional y elegir al nuevo presidente del CEN del PRI.
Rafael González Benavides declaró que “…luego de la elección del nuevo dirigente nacional del PRI, entonces se renovarán las dirigencias estatales del partido…” por lo que no deben comer ansias los acelerados.
Por otro lado, la familia PRIÍSTA debe tener en cuenta de que en Tamaulipas el Gobernador electo, Francisco Javier García Cabeza de Vaca, según la legislación vigente fue elegido para un período de seis años (2016-2022).
Sin embargo, una modificación a legislación en materia electoral, dice que la elección de gobernadores deberá ser simultánea a la de presidente de la República y Tamaulipas, en el gobierno del de los ‘ojitos verdes’, decidió fuera para el período 2022-2024, aunque también se autorizó la reelección para gobernadores.
Es decir, García Cabeza de Vaca, puede ser reelegido en las elecciones locales del 2022 y así su período de gobierno se extendería de los seis a los ocho años.
Así que como diría Cuquis Garza ¿Cómo la ve?