El tema de hoy no tiene nada que ver con maestros oaxaqueños o con los profesores acogidos en su lucha contra la reforma educativa ‘peñista’ por el tabasqueño, Manuel López Obrador.
Tampoco me referiré a los maestros víctimas de líderes ‘charros’ de su sindicato o a los maestros caídos por las balas o golpes de la policía federal o de alguna entidad.
Desde esta perspectiva el título podrá poner en duda lo que aquí se escribe, aunque le aseguro a usted que en México y el mundo existen maestros, sobre todo de la educación básica, que son ofendidos y hasta golpeados por padres de familia y por alumnos.
A ésos docentes he de referirme porque ya aparecieron sanciones fuertes hacia esos padres de familia que agredan física o verbalmente al personal de una escuela.
Nuestras fuentes informativas detectaron que en el Código de Faltas (Ley 3.365) establece que los padres agresores de maestros, deberán cumplir trabajos comunitarios o pagar multas en un primer momento. Si el padre o madre agresora reincidiera, un juez podrá castigarlo con días de prisión.
La sorpresiva ley señala que aquellos padres o tutores de escolares que agredan al personal de una escuela en forma reiterada, personal y directamente con insultos o señas que implique un agravio, y siempre que el hecho no constituya un delito, serán sancionados con trabajos comunitarios de hasta un máximo de dieciocho horas y con cinco a veinte días de multas en caso de incumplir.
También los legisladores insisten en poner en vigor una sanción a los padres de familia que incumplan con sus obligaciones vinculadas a la escuela, cuando reiterada e injustificadamente omitan el horario del retiro de los alumnos luego de finalizado el horario escolar.
Es decir, los padres que ‘olvidan’ recoger a sus educandos serán alcanzados por este ordenamiento, sobre todo cuando este incumplimiento ponga en peligro la integridad o seguridad psicofísica de los alumnos.
Además, por si esto no fuera poco, el mismo gobierno creará una oficina de Asesoría Legal Gratuita para Docentes que sufran agresiones en cada sus centros de trabajo y orientarlos para hacer las denuncias.
La información anterior la dio a conocer el Diputado Tadeo García Zalazar, al ser uno de los impulsores de esta legislación que defiende abiertamente a los maestros, según se informó en una entrevista con Radio Mitre Mendoza.
Como usted se percata, esta información no es de nuestro México. Se genera en la región de Los Andes, en Mendoza, Argentina y se publicó el año pasado en el diario LosAndes.com.
Confieso -quizá como usted- que al leer las primeras líneas de la noticia me llamó la atención y al seguir la lectura noté había datos que no concordaban con nuestro país y busqué el origen, encontrando tristemente que no era en este México nuestro.
Seguramente usted sabe que maestros en Tamaulipas y todo el país, han sido, y son agredidos por padres de familia y hasta por los propios estudiantes, sobre todo en el nivel medio superior y se ha dado el caso de asesinatos docentes en el nivel medio superior y superior.
En México hacen falta normas que regulen más la conducta del ser humano para propiciar mejor la convivencia y los legisladores tienen esa responsabilidad, luego entonces deben acatar ese compromiso.
Particularmente en esta administración presidencial se ha desprestigiado como nunca el quehacer del docente mexicano y va siendo hora de que se respete nuevamente el rol profesional de los maestros del país.
La cultura de la denuncia es muy escasa en nuestro México actual y desde luego los profesores forman parte de ese núcleo del silencio, sobre todo por el temor al ridículo. Pero autoridades de educación y de su sindicato saben de estas agresiones.