Qué espera a Almaraz

Cuando Oscar Almaraz Smer tome protesta como presidente municipal de Victoria tendrá que considerar varias acciones inmediatas a tomar para poder enfrentar con éxito este nuevo reto en su carrera.
En primera instancia, será alcalde de la capital de un estado gobernado por la oposición. Ya Gustavo Cárdenas tuvo esa experiencia, pero sus arrebatos le ganaron y los victorenses perdimos mucho.
Tendrá que conciliar con la administración estatal y gestionar recursos, toda vez que recibirá un ayuntamiento con muchas deudas y un sinnúmero de necesidades que tienen que enfrentarse de la manera más pronta posible. La más sentida por muchos, después de la que se refiere a seguridad, es el estado de nuestras calles.
Habrá que experimentar una política que permita obtener más recursos y constructoras o equipos de trabajo que hagan bien las cosas. No nos parece, por ejemplo, que cada vez que llueve tengan que pavimentar los tramos aledaños a la vía del tren, por el Libramiento Naciones Unidas, porque el trabajo no estuvo bien hecho.
Deberá buscar quien haga las cosas, como dijo MCL: “Bien y a la primera”
Luego, tendrá que aprender a trabajar con poco.
La administración municipal tiene poco recurso, y si a eso agregamos el terrible influyentismo existente que quiere que le condonen todo tipo de multas y recargos, e inclusive, no pagar predial de sus muchas propiedades, hay que ser casi genio para completar con la inversión del ciudadano, los tributos que se pagan, y salir airosos de esta empresa.
Lidiará, seguramente, con los sindicatos de trabajadores: por una parte, los del Ayuntamiento que no tienen llenadera y pedirán aumento como siempre, justificando –y con razón- que la vida es más cara cada día, y que no alcanza el salario.
Esto no es culpa ni de Oscar, ni de Cabeza de Vaca: lo es de una situación mundial en la que estamos envueltos y no podemos salir tan fácilmente.
Lidiará Almaráz con todos los “influyentes” que toman las calles como propias y ponen bancos, sillas, botes con desperdicio en las calles Francisco I. Madero y aledañas y las que están por el mercado –por citar algunos ejemplos-, considerando que tienen privilegios por vivir ahí, y convierten la vía pública en estacionamiento exclusivo.
Lidiará Oscar Almaráz con una serie de presiones por ser de oposición al régimen estatal, pero tendrá a su favor el equipo que logre conformar y que se dedique, real y completamente, a servir a Victoria y su gente, porque estamos urgidos de una atención mucho más significativa.
Tendrá que obtener recursos para conseguir más camiones de basura y conjurar tan añejo problema que aqueja a muchas, pero muchas colonias.
Oscar es un administrador que ha mostrado capacidad en otros cargos, y tendrá la oportunidad de su vida si hace una buena gestión municipal.
Ese puede ser el trampolín que le lleve a otros niveles de administración pública, pero para ello deberá utilizar todo el talento posible porque cada peso que se ingresa a la tesorería del Ayuntamiento sea muy bien gastado y escrupulosamente vigilado, para que la gente confíe en ellos y siga pagando sus tributos sin repelar.
Suponemos que esta es la oportunidad de mostrar lo que uno es capaz de hacer, y Almaraz la tiene en puerta.
Seguramente estará ya conformando un equipo de trabajo para comenzar a trabajar en octubre próximo y estará en el proceso entrega-recepción que debe llevarse a cabo para garantizar que todo lo que es de pueblo siga en y con él.
Dicen que las oportunidades son calvas, y Almaraz tiene una que debe bien aprovechar y demostrar por qué se llevó el triunfo en la elección más reñida en la historia de Tamaulipas.

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