Infinidad de ocasiones la duda nos hace recapacitar sobre una idea y hasta una determinación por sus resultados negativos o positivos a corto, mediano o largo plazo.
En el asunto de las reformas del presidente Enrique Peña Nieto, 2012-2018, todo indica que la de educación fue recibida por la mayoría de los profesores en activo que son disciplinados, aunque nunca fue aceptada del todo.
Lo anterior tiene su sustento en el eco de la CNTE de Oaxaca, Chiapas, Guerrero y Michoacán, con otras entidades del país. Odio aceptarlo pero quizá la intromisión de un político… “es lo que ha dado sabor al caldo”.
La reforma educativa peñista está siendo revalorada no por la orquesta legislativa en las entidades o el Congreso de la Unión, pero sí por maestros de Nuevo León, Yucatán, Veracruz, EDOMEX, CDMX, Coahuila y Tamaulipas, que ya le entró también.
Ayer miércoles en la capital del país, desde cuatro puntos estratégicos, miembros de la CNTE y civiles en contra la reforma educativa, avanzaron a la Plaza de la Constitución (El Zócalo de la CDMX) cuyas fotografías aéreas son impresionantes.
Las redes sociales están sirviendo de excelente medio de comunicación no solo entre los que marchan, sino también con la ciudadanía que busca información de este tema, ya para estar informado, ya para organizar lo propio en su entidad.
En cuanto a la reforma energética, es un tema que recibió aplausos de inversionistas nacionales y extranjeros. A los nacionales nos vendieron la idea de que los precios a los derivados de este hidrocarburo irían a la baja. Incluyendo el de la energía eléctrica.
El gobierno federal se dio el lujo de bajar temporalmente el precio de las gasolinas, el diesel y el gas doméstico. Sin embargo a partir de este primero de julio vivimos el nuevo incremento de precios tanto de las gasolinas y ya anticiparon el de la luz.
Es innegable que se elevaron manos al cielo porque “por fin” podrían invertir grandes cantidades de dinero en este muy productivo tema. Algunos especialistas hicieron denuncias sobre la venta y enajenación de bienes de Petróleos Mexicanos.
Los trabajadores sindicalizados y de confianza de PEMEX vieron perdidas varias canonjías logradas a través de convenios en los contratos colectivos de trabajo, incluso se limitó la contratación de personal eventual, haciendo que otros trabajadores realizaran tareas extraordinarias que no cobrarían como trabajos extraordinarios.
Las reformas del presidente Enrique Peña Nieto, por lo menos las dos que en este espacio se han mencionado, no han beneficiado a la clase popular, no han sido benéficas a la clase trabajadora, aunque sí han lastimado la economía familiar.
Volviendo a los maestros, lo menos que han obtenido es el desprestigio a su quehacer profesional; también la amenaza laboral del despido por rebeldía o el cambio de actividad por ineficiencia, medida a través de un examen de conocimientos, por cierto nada recomendado y hasta sancionado por autoridades educativas de otros tiempos.
En este tenor, vale recordar que el abogado mexiquense convertido en primera autoridad educativa al principio del ‘peñismo’, Emilio Chuayffet Chemor, fue retirado por órdenes presidenciales de la SEP al ser incapaz de incorporarse a las negociaciones con la CNTE y la Secretaria de Gobernación.
Con mayor presencia presidencial y considerado el “delfín del presidente” para la sucesión del 2018, entró al relevo de la SEP el defeño Aurelio Nuño Mayer, para incorporarse al campo de batalla no con los maestros, sino con los de la CNTE.
El titular de Gobernación, el también presidenciable, Miguel Ángel Osorio Chong, sigue siendo el número uno en las negociaciones con la CNTE y pese a los errores de las partes -Estado y Coordinadora- los tiempos no se acortan, parece que se siguen alargando.
Poco o nada importa el encarcelamiento de Elba Esther y los líderes de la CNTE; poco o nada importan los muertos de Nochixtlán, Oaxaca; poco o nada importan las emboscadas al movimiento magisterial.
Tampoco importan las pérdidas millonarias en comercios locales y turísticos de Oaxaca, Chiapas, Guerrero, Michoacán y otras entidades, incluso en la CDMX. No importan las horas-trabajo-hombre detenidos por los bloqueos de calles, avenidas, carreteras y aeropuertos.
A la CNTE y a la SEGOB pareciera no importarles la imagen de México entre los mexicanos y ante el mundo.