Las becas del ITABEC

Información aparecida en medios habla de un adeudo de 70 millones de pesos de tamaulipecos que, interesados en prepararse y buscar oportunidades reales tienen con la autoridad, a través del Instituto Tamaulipeco de Becas, Estímulos y Créditos Educativos, conocido como ITABEC, y que ha desvirtuado la misión para la cual fue creado.
Nos explicamos, pues.
Muchos, pero muchos jóvenes se han acercado a ITABEC para solicitar apoyo en sus estudios y desgraciadamente, y eso se puede confirmar si existiera algún diputado con agallas para exigir una auditoría, muchos de los becarios no merecen la mínima ayuda, porque no tienen calidad académica, o porque sus familiares, incrustados en puestos gubernamentales, tienen recursos más que suficientes para pagar los estudios que no realizaron adecuadamente, y que, al serles otorgadas estas generosas ayudas, propiciaron el que se desprotegiera a jóvenes que realmente tenían necesidad de un apoyo oficial.
El sistema es curioso: les otorga créditos limitados y les ofrece un período de gracia de seis meses al término de sus estudios para que ellos mismos los paguen con su trabajo, sin embargo, de todos es sabido que nuestros muchachos no tienen opción laboral en la entidad, porque los puestos donde se paga exageradamente bien están invadidos por familiares y amigos de la gente del poder. Una realidad que nadie ha querido desenmascarar, porque no ha tenido la frustrante experiencia de solicitar un crédito o una beca y que te digan que no hay más dinero, porque todo se ha ejercido.
Y vemos en Monterrey a muchachos pertenecientes a familias pudientes e influyentes que tienen becas y apoyos superiores a los 20 o 30 mil pesos mensuales, porque supuestamente están estudiando en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey o alguna institución de verdadera calidad, y una enorme carga económica.
Duele, y mucho, ver los actos de entrega de recursos a estudiantes en Nuevo León que hace nuestro gobierno, y duele porque conocemos a los “beneficiarios”; injustamente se les otorgan beneficios que no merecen y que son asignados a discreción, en forma de favores.
Los verdaderos necesitados, los que hemos querido ser apoyados por autoridades oficiales para que nuestros hijos estudien, y que tenemos pruebas de su enorme capacidad académica, tenemos que tragarnos el coraje y la impotencia de no poder pagar los estudios de ellos, de los que quieren prepararse adecuadamente.
Los criterios de asignación son obsoletos y selectivos, y es por ello que el ITABEC tiene una cartera vencida de 70 millones de pesos.
Ha habido esfuerzos por recuperar ese dinero, y han optado por medidas ilegales como son las de intervenir la nómina de algunos padres de beneficiarios que no pudieron pagar su crédito por la falta de oportunidades laborales, pese a su gran capacidad, porque no conocen personas que les puedan entregar la consabida tarjeta de recomendación.
Insistimos: duele, y mucho, tener un hijo o una hija con grandes capacidades demostradas en el estudio, y tener que negarles la oportunidad de estudiar en una escuela como el ITESM o alguna otra, porque no existe en la familia la capacidad económica, y porque los beneficios son entregados a verdaderos y auténticos “juniors” que se dan la gran vida en la ciudad de Monterrey, a costillas de ls impuestos de los tamaulipecos.
En ese sentido, hacemos votos porque se extiendan los mecanismos de vigilancia y se otorguen de manera justa y legal los apoyos para que los hijos nuestros se preparen. Que se demuestren con sus calificaciones, así de sencillo.
Por lo pronto, tenemos una solicitud, perfectamente avalada con doce años de excelencia académica, que fue desechada por no contar con el visto bueno de alguien, y que podría frustrar el tener una tamaulipeca muy brillante en su área de competencia.
Y esperamos que nos digan donde solicitar ese apoyo, y que se entregue un justo apoyo a quien es excelente estudiante.