La silla vacía

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La sucesión en la secretaría general de la sección 30 del SNTE está motivando diversos puntos de vista entre los analistas de estos temas, al grado que algunos de los candidatos que sugieren están fuera de los lineamientos jurídicos de esta, la otrora poderosa institución sindical.
Mucho se ha escrito sobre los ‘delfines’ de Jesús Rafael Méndez Salas, actual secretario general en funciones de la sección 30 y diputado federal con licencia. Lo cierto es que hay necesidad de analizar las posibilidades legales y políticas de cada uno de dos personajes hasta ahora, los más visto… de este lado del escritorio.
Quien estatutariamente queda fuera de competencia es porque jamás ha ocupado una secretaría dentro de comité ejecutivo seccional alguno, es la joven victorense Erika Crespo Castillo.
Sin duda su vertiginoso ascenso en la política local y de su partido, el PANAL, le llevó después de un par de años de servicio docente en escuelas primarias de Reynosa y Cd. Victoria, a la regiduría de Victoria; más tarde a una diputación plurinominal. Por cierto esta curul políticamente le correspondía al ex secretario general Arnulfo Rodríguez Treviño.
Sin duda la joven Crespo Castillo ha sido una mujer muy útil para el sistema político que está por concluir, puesto que logró una excelente empatía con el tricolor partido.
Erika Crespo, licenciada en educación primaria, con estudios de maestría concluidos e iniciado un doctorado, ha sido una diputada local con buena presencia en los medios y muy dinámica en su tarea legislativa.
El ‘pero’ para ocupar a la Silla Vacía es, precisamente que Erika no ha pertenecido a un comité seccional. Quizá otro detalle es que no podría ser delegada efectiva al congreso seccional porque se supone que en su centro de trabajo debe estar con licencia sin goce de sueldo por ocupar la diputación.
A Erika, como a Rogelio Ortiz Mar -también diputado, y presidente de la Comisión de Educación en el Congreso Local- les correspondió levantar la mano en la sesión donde Tamaulipas dijo sí a la reforma educativa de Peña Nieto, misma que ahora trae en jaque a las autoridades de la SEP y de Gobernación.
En el caso de Rogelio Ortiz, quizá su origen veracruzano no intervenga en dirigir los destinos del magisterio tamaulipeco. Uno de los requisitos estatutarios que tendría a su favor es ocupar un cargo en la sección 30 del SNTE.
Actualmente el organigrama que exhibe el portal de la Sección 30, presenta al de Chicontepec Veracruz, como Secretario de Organización II, correspondiéndole la región Reynosa.
Sus antecedentes inmediatos, según la información recabada es que fungió como Secretario General de la D-II-186 y en el 2007 se registró como miembro del Partido Nueva Alianza y ése mismo año fue su representante ante el IETAM.
Antes de ser Diputado propietario, Rogelio Ortiz fue suplente de la diputada local Hilda Graciela Santana Turrubiates, en la cuestión proporcional.
Son varias las piedras que carga en los zapatos el diputado Ortiz Mar y quizá la primera es que su padrino político no las tiene toda con él. Por con contrario, existe una corriente hacia el interior de los miembros de la sección 30 que lo han enfrentado por sus malos detalles contra de los maestros del estado.
El mismo diputado del PANAL, sin entender las repercusiones de su voto legislativo en favor de la reforma educativa -ahora con mayor ahínco en disputa, hasta por el mismo SNTE- autorizó las evaluaciones y hasta cierto punto las amenazas de las que ahora se quejan los maestros.
El magisterio de Tamaulipas necesita un auténtico líder que ocupe no solo la silla de la sección 30, sino que llene las expectativas de la base magisterial para que lo dejen trabajar en paz, sin amenazas, sin presiones.
La reforma educativa peñista instauró en el magisterio más obligaciones administrativas y técnicas, mismas que se han quintuplicado, sin que ello mejore la calidad de la educación, porque en realidad no ha habido cambios sustanciales en los asuntos pedagógicos y programáticos de los educandos.
Los maestros de Tamaulipas necesitan un líder sindical que entienda de educación.