Queremos los tamaulipecos que la gente que llega con el gobernador Francisco Javier García Cabeza de Vaca sea gente no de un partido u otro, sino gente con capacidad.
Nos hemos dado cuenta que los que se dicen amigos de los mandatarios, históricamente, sirven únicamente para desprestigiar a quien les da de comer durante un sexenio y los hace millonarios.
Y siempre hemos pensado que a los amigos no se les molesta y se les habla con la verdad; de otra forma, no se concibe como una amistad, sino como una relación de conveniencia.
Hay muchos miembros del Partido Acción Nacional que ya se relamen los bigotes pensando en dos cosas: entrar a la administración pública y ganar mucho pero mucho dinero, y vengarse de todos aquellos que han “osado” estar dentro del PRI durante años, a quienes quieren correr, desprestigiar, denostar y humillar.
Nada de las dos cosas queremos los tamaulipecos, o al menos eso pensamos.
Queremos, ahora que están mencionándose muchos nombres de personajes para ocupar las diferentes secretarías, así como subsecretarías y demás, que es tiempo de buscar lo mejor para la entidad.
Hoy en día, en todas las secretarías hay gente muy capaz para trabajar, a niveles que van desde la subsecretaría hasta un puesto administrativo sin mucha importancia jerárquica, pero determinante para un buen trabajo que se hace todos los días.
Es hora, entonces, de buscar a los mejores que esté comprometidos con Tamaulipas y no con Cabeza de Vaca, no con el mandatario sino con su gente, su estado, y que sepan lo que harán, demostrando que tienen la capacidad de ser dignos de confianza para ocupar tales cargos, y devengar hasta el último peso de su salario y su compensación.
No se trata de dejar desempleados a los que por años han hecho el trabajo oficial cobijados por gobiernos priístas. Hay que entender que no había habido otra administración de otro partido, y quienes trabajan para el gobierno son tan tamaulipecos como todos nosotros, tienen familia y necesidades, y no es la idea de llegar a cortar la cabeza de todos.
Hay que hacerlo con los tramposos, los bribones, los que no trabajan, pero por favor, que los que trabajan y tienen ideas que ayuden, sean bien vistos y considerados en una plantilla de personal en cualquiera de las áreas de influencia oficial.
Y no es nada fácil, porque muchos de los que llegan a cualquier parte quieren ubicar a todos sus amigos, pensando que ahora sí, llegó la suya. Insistimos: los que trabajan tienen necesidades, familias… y talento para hacer las cosas.
No es prudente cegarse por un color o partido: hay que cegarse por quien sirva bien a Tamaulipas, porque esas personas serán los que requiera el gobernador García Cabeza de Vaca en su plantilla de colaboradores, y esos tamaulipecos son los que deberán responsabilizarse de sacar el trabajo cotidiano, para que en educación, salud, servicios públicos, aguas, obras públicas y todas las áreas de influencia haya eficiencia que todos aplaudamos y disfrutemos.
Los tiempos de elección partidista han concluido desde junio pasado: ahora vienen los de elección de talentos, de elección de estrategias y equipos de trabajo, y queremos insistir en que en todas las áreas hay gente muy importante y muy valiosa.
Dejemos a un lado el influyentismo y el amiguismo, el meter a la esposa porque cree que tiene talento y hay que darle una ocupación. Dejemos estas prácticas y hagamos del Tamaulipas 2016-2022 un estado eficiente, capaz, con el empuje necesario que nos lleve a distinguir entre el ser y el hacer, entre la eficiencia y el corresponder a la confianza de quien gobernará.
Recordemos: el prestigio de un mandatario se estructura en base al éxito y eficiencia de su equipo de trabajo.