Tampico, Tamaulipas.-Ian Ernesto Esparza Sarmiento es un milagro de vida, estuvo internado durante 25 días en el Hospital General Dr. Carlos Canseco en donde ingresó con traumatismo craneoencefálico grave provocado en un accidente vial, pero hoy el equipo médico, lo dio de alta y se fue a casa con sus padres.
El niño, quien cumplió 4 años el 11 de julio al estar internado en ese nosocomio, hoy sentado junto a su madre Sarahí Sarmiento Chavira y su padre Luis Alberto Esparza Robledo, vestido con una camiseta y un short color rojo, guardaba silencio mientras los doctores hablaban de lo sorprendidos que quedaron con su pronta recuperación.
Fue el doctor Luis Miguel Rodríguez González, Director del Hospital General Dr. Carlos Canseco, quien dijo que Ian Ernesto ingresó el 3 de julio de este año al tener un accidente vial y presentaba un estado crítico en ese momento, pero fue llevado a ese centro médico de manera oportuna.
“Es un chico que goza de buena salud y es muy fuerte, muy resistente, lo sorprendente es que el mecanismo de alto impacto que el sufrió era para haber sido más manifiesto, nos sorprendidos con su evolución desde el tac que se le hizo que no presentaba una hemorragia interna que hubiera requerido de una intervención quirúrgica, se fue desde el principio con un buen edema cerebral que no deja de ser critico y que ponía en riesgo su estado”.
Narró que el menor de edad llegó en estado crítico tras el percance vial, fue valorado y tratado directamente en el área de urgencias, en el servicio de urgencias y área de pediatría que posteriormente lo llevaron a terapia, con todos los manejos que requería, desde la entubación y la inducción a un coma que se le tuvo que hacer, y su evolución fue satisfactoria.
Ante el seguimiento que se le hizo por parte del equipo médico se logró que evolucionará bien y hoy lo llevó a un egresó.
“Con las condiciones totalmente favorables para poder ser dados de alta y seguir el manejo como externo. Nos dio mucho gusto que el haya tenido toda esa atención y haya tenido esta respuesta nos deja dentro de las cosas que hay en este hospital, algunas graves y otra no muy graves, el caso de él nos lleva a hacer un análisis primero de haberlo conocido a él y sus familiares que lo tienen muy sano, y han mostrado la preocupación de su evolución y sobre todo la fuerza que tiene, la evolución en buena parte depende de él, se aferró a la vida, cuando pudo hablar preguntaba por todos y eso dio un buen pronóstico”.
Todo ello, el director dijo que se debe a la atención que le dieron en el área de urgencias y pediatría, de parte de la doctora Ermila Salinas Salinas, jefa de Pediatría y el doctor Joaquín Felipe Alava León, encargado de la Unidad de Terapia Intensiva Pediátrica.
Por su parte, el doctor Joaquín Alava dijo que el diagnóstico de ingreso del paciente fue policontundido en un accidente automovilístico y por las condiciones en que llega se le califica como traumatismo craneoencefálico grave y la complicación de un traumatismo de ese tipo es una importante inflamación cerebral.
“Llegó en condiciones muy críticas y el manejo inicial tratando de desinflamar el cerebro del niño, dentro de todo contexto de intervenciones que se tiene que hacer es la inducción a un coma medicamentoso, y en ese proceso hay que pacer medicamentos porque se tiene al paciente sedado completamente y eso permite que el cerebro baje su metabolismo y se desinflame. Ian estuvo en coma medicamentoso de 9 a 10 días, siempre con la incertidumbre de en qué condiciones iba a despertar, afortunadamente con la intervención de los papas se despierta, abre los ojos y empieza a reconocer a los que estaban a su alrededor, un despertar muy emotivo para todos nosotros, para todo el equipo”.
El doctor agradeció a los padres y también a la comunidad por el apoyo a Ian, gente que no los conocían y les dieron su ayuda, así como al equipo de salud, a la enfermera Angélica Muñiz Martínez y la residente de segundo María Elena Fernández González.
El niño se fue hoy a casa, fue cubierto en su atención por el Seguro Popular y lo que falte lo absorberá el hospital, pero seguirá acudiendo a consultas de Pediatría, se le dará apoyo psicológico y a rehabilitación física, que ya se le estaba dando y ya con eso logro caminar, pero todavía titubea.
Como se recordará el niño ingresó a ese nosocomio tras el trágico accidente que se registró el pasado 3 de julio, provocado por ebrio conductor.
PADRES DAN GRACIAS A DIOS
La madre del pequeño, con un mono de peluche entre sus manos, externó su felicidad por la buena evolución de la salud de su hijo Ian.
Sin poder evitar llorar, ella manifestó que fueron largos 25 días de angustia y por fin hoy se lo llevan a casa, aunque saben seguirá en tratamiento.
“Agradecida con Dios porque le dio fuerzas a mi hijo, con todo el equipo médico, el hospital, con la ciudadanía que nos apoyo mucho y con la vida. Mis otros hijos están recuperándose en casa, van bien, siguen viniendo a sus citas de control por las fracturas, pero están bien gracias a Dios”.
Su padre, también dio gracias a Dios, a los doctores, con la institución que para mi es de primer nivel, estoy agradecidos con ustedes por atender a mi hijo día y noche”.
En cuanto a la cuestión legal por el presunto responsable del accidente, indicó que están con el abogado porque no han tenido ningún acercamiento con la aseguradora, pero esperan que el gobierno tome cartas en el asunto porque económicamente no aportaron nada, ni siquiera se acercaron a ver cómo estaba el niño.
“Pido justica y la voy a seguir pidiendo”.
Al salir Ian del hospital era esperado por su abuelita, quien lo abrazó y lloró, sin dejar de dar gracias a Dios porque su nieto estaba bien, y después siguió el resto de la familia, viviéndose un momento muy emotivo. Al niño le entregaron globos, mismo que dio las gracias.