Con tres meses de tratamiento, niños víctimas de bulling pueden sanar en el DIF

Nuevo Laredo, Tamaulipas.-Problemas de conducta, falta de concentración, bajo aprendizaje, inquietud en el salón de clases y falta de respeto hacia el maestro, son algunos de los problemas que la psicóloga Silvia Castro ha identificado como ‘bulling’ entre decenas de niños que acuden al Sistema DIF municipal, para su tratamiento.

Dijo Castro que las agresiones durante el ciclo escolar ocurren debido al aspecto, al comportamiento, o por la forma de hablar o de vestir de las llamadas ‘víctimas’ por parte de alumnos más fuertes o por grupos que pretenden demostrar superioridad o territorialidad en las escuelas.

Y aunque no hay una sola determinante o causa que motive dicho comportamiento en los niños, dijo que se trabaja con ellos a través de una terapia de juego que incluye valores, respeto y solidaridad, por lo que al cabo de tres meses el niño se reinserta de manera normal a la comunidad escolar, sin temores y con una buena autoestima.

“Pero es con los padres de familia con quienes trabajamos de manera más directa y fuerte, y los resultados los podemos ver en tres meses, que es el programa de Escuela para Padres, y se trabaja de manera paralela con los padres y con los niños, y a partir del primer mes ya se ven cambios en la escuela y en los hogares”, explicó la especialista.

Mencionó que cuando se detecta un caso de abuso o maltrato en contra de algún niño, de inmediato se trabaja con los padres, con los niños y con los maestros, mediante otro programa denominado ‘Fuerza Joven’, cuyos integrantes son los responsables de realizar tareas de prevención y de corrección del bulling, en las escuelas en donde se detecta este problema.

Pero dijo la especialista que el DIF no solo se concentra en los niños víctima, también lo hacen con los agresores y sus padres, quienes son llamados para resolver el problema, y como la intención de este organismo municipal es mejorar hogares, dijo la psicóloga que los resultados son positivos en todos los casos.
“Procuramos que estas familias sanen por completo, para evitar que en lo futuro puedan surgir problemas de otra índole y más severos, pero no llevamos la contabilidad de los casos, porque manejamos la confidencialidad en cada uno de los casos”, refirió.

Por lo general, la mayoría de los casos ocurren en escuelas primarias, pero dijo la especialista que también ocurren en secundarias y Jardines de Niños, “y existen recursos que los alumnos pueden utilizar para desencadenar una situación de bulling, pero los padres cuando acuden con nosotros es porque ya detectaron cambios en sus hijos, y no solo la escuela lo debe canalizar, también los padres lo deben hacer”, explicó.

Los avances en cada niño son monitoreados de manera constante durante el ciclo escolar, con la finalidad de ver los avances, hasta que en los tres meses del programa se compruebe que el menor ya se encuentra estable y con una mejor autoestima, pero sobre todo, cuando sabe que puede alzar su voz y que alguien lo escuchará.