Fernando Méndez Cantú…buen hombre pero pésimo servidor público

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Quienes lo conocen de toda su vida no dudan en definir a Fernando Méndez Cantú como un buen hombre…¡es un pan!, -dicen unos, -un amor- dicen otros, -de esos ya no hay- dicen y dicen y todos coinciden que a lo largo de su trayectoria su sinónimo bien podría ser un hombre bondad…pero para su mala fortuna, unos meses le han bastado para demostrar que él no era lo que la capital de Tamaulipas necesitaba como Presidente municipal…de la otrora ciudad limpia, ciudad amable ya nada queda…la ciudad completa es una zona de desastre…con servicios públicos colapsados, con las calles destrozadas por baches y más baches, con parques públicos convertidos en auténticos matorrales y ni hablar de la inseguridad, la falta de empleo, la pobreza que campea por la geografía municipal.
Fernando Méndez Cantú puede ser un buen hombre pero es pésimo servidor público…propios y extraños lo catalogan como el peor alcalde de la historia.
Franco como es; le entra al tema de seguridad pero solo para reconocer que como cualquier ciudadano tiene miedo….pero no le da miedo cobrar el sueldo que tiene como primera autoridad municipal….y no son tres pesos; eso no le da miedo.
Por la ausencia de autoridad dicen los que saben que en el ayuntamiento capitalino cada quien hace lo que le da la gana, a nivel laboral sentencian que no tardan en encenderse los ánimos motivos tienen de sobra ya que los trabajadores se están cooperando para arreglar los aires acondicionados en varias oficinas, comprar toner para las impresoras y el agua purificada cuya compra siempre había corrido a cargo del gobierno municipal.
Este malestar se extiende a lo largo y ancho de la capital, lo mismo en la colonia más modesta que el fraccionamiento más encumbrado, los habitantes cada y que ven los montones de basura en las esquinas se acuerdan del alcalde.
Y si a los parques de barrio, esos que con tanto compromiso social hizo Miguel González Salum, muchísimos están en pésimas condiciones, llenos de maleza, juegos desbaratados y según denuncian vecinos de la periferia hasta víboras y otras alimañas empiezan a salir.
Y todavía faltan casi dos meses para que Fernando Méndez Cantú entregue las malas cuentas a Oscar Almaraz…a quienes sus múltiples le dicen y le dicen bien que necesitara manos milagrosas para el desastre urbano y administrativo que hereda.