Desconozco el nombre del autor de unas líneas escritas en Facebook sobre un personaje que no desató polémica, más bien los antifeministas terminaron por arrebatarle el poder político y económico que tenía.
Por el texto indica que es un abuelo, que según su percepción tiene una suegra íntegra y se lamenta que su nieta, Tonanzín, no pueda conocer a plenitud la grandeza de su bisabuela, ahora encerrada en una prisión de mujeres de la CDMX.
La mujer víctima del sistema, según la percepción de quien escribe en Facebook, es de que la señora de 72 años de edad, no ha sido favorecida por las leyes nacionales por el “temor”, mal infundado de los hombres del sistema, porque temen “huya del país”, pese a la confiscación de sus bienes y el embargo precautorio de cuentas bancarias y de valores.
Quizá el siguiente párrafo le ilustre sobre el personaje.
“Me voy a ir… cuando los maestros quieran que me valla… ni amenazas me van a intimidar… para morir nací y quiero morir con un epitafio: Aquí nace una guerrera que como guerrera murió…”
En efecto, este es un fragmento del discurso que Elba Esther Gordillo Morales pronunció en Toluca, México, el día de su cumpleaños 68 frente a maestros de la sección 36 del SNTE y al gobernador Eruviel Ávila, quien por cierto en el mismo acto defendió la reforma educativa de Peña Nieto, corría el año de 2013.
El discurso fue pronunciado por la chiapaneca porque anticipaba la defensa magisterial de la reforma educativa promovida por el presidente Peña Nieto y su Secretario de Educación Pública, el también mexiquense Emilio Chauyffet Chemor.
Elba Esther desconocía ése era el último discurso pronunciado ante una multitud de ‘fieles seguidores’, los maestros mexiquenses a quien la comiteca se dirigió porque entendía lo improcedente de la reforma y estaba determinada a combatirla, así lo anunciaba.
El presidente sabía la postura de la ‘líder’ y con toda la fuerza del estado la enfrentó, de tal forma que 21 días más tarde, en el aeropuerto internacional de la misma ciudad toluqueña, Elba Esther era aprendida por policías federales, acusada de delitos que hasta la fecha siguen siendo juzgados, sin haber llegado a una sentencia condenatoria.
Para el Estado Mexicano el sindicato de maestros, léase la maestra Gordillo, tenía como función principal el sometimiento y control de los maestros de México, pero la ‘líder’ abiertamente había decidido enfrentar al presidente Peña Nieto y a su equipo por la reforma educativa.
Lo que al principio se asumió como razón de Estado en busca de control y legitimación, ha quedado evidenciado como un desacertado cálculo político acompañado de un uso arbitrario de la justicia.
A más de tres años, sin Elba Esther en la calle, la misma disidencia que atacó a Jongitud desde 1972 y a Gordillo Morales desde 1989, convertida en Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), es quién presenta la mayor batalla por la reforma educativa peñista.
La caricaturización de La Maestra como la villana favorita del cuento, es la personificación en carne viva de todas las malas de Walt Disney en una sola persona, la comiteca.
La percepción de la población mexicana sobre Gordillo, no es nada más que una visión simplista de la realidad, gran parte basada en encargados trabajos periodísticos y otra parte elaborada por nuestra propia predisposición a creernos lo peor y a ver como negativo la indomabilidad en una mujer.
Elba Esther ahora de 72 años de edad, lleva más de tres en la prisión de Tepepan, sin que se le comprueben a plenitud los delitos que se le imputan, que por cierto, son los mismos que enfrentaron los recientemente liberados de la CNTE, aunque ellos, en realidad, son los verdaderos opositores a la reforma educativa peñista.
Es muy posible que a Elba Esther con un convenio para “construir” velatorios para los maestros, cajas de ahorro, agencias de viajes, becas, etc., la hubieran arreglado y no se estuviera padeciendo este descontrol de docentes hacia el sur del país.
Tonantzín tu bisabuela está en la cárcel y la mayor parte de las opiniones está divida en si fue recta, honesta, auténtica líder, excelente negociadora con los presidentes Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo Ponce de León, Vicente Fox Quezada y Felipe de Jesús Calderón Hinojosa… Hasta que la venganza priísta apareció personificada en otro gobierno revolucionario.