Nuevo Laredo, Tamaulipas.-Si usted es madre de familia y acostumbra colocar a sus hijos menores de un año dentro de una andadera, por pensar que de esa manera caminará pronto, se equivoca, ya que de acuerdo a la opinión del jefe de pediatría del hospital de zona del Imss en esta ciudad, Mario Luis Pineda Maldonado, es una creencia errónea que puede provocar malformaciones en las piernas del niño o niña.
Por ello es que este instituto dio a conocer que usar andadera o poner zapatos a los bebés, antes de cumplir su primer año de edad, puede provocar alteraciones motrices.
El especialista reveló que algunos padres de familia tienen como creencia que poner al pequeño en la andadera provocará que se mantenga ocupado, y que le estimulará para caminar en menos tiempo.
“Pero es todo lo contrario, el uso de la andadera causa en los menores de un año de edad, deformaciones en los pies, provocándoles el llamado pie plano o los “pies de charro”.
“Trepar a los niños en la andadera en forma constante y por tiempos prolongados puede ocasionar deformación de los huesos y la separación exagerada de las piernas; además, los niños que usan andaderas aprenden a caminar dos meses después que los que no las usan, ya que no permite que el niño desarrolle las funciones motoras necesarias para una marcha normal”, expresó el pediatra.
Consideró el médico que lo más recomendable es que el infante esté en el piso o en un corral, ya que esto genera menos riesgos y puede hacer incluso que camine en poco tiempo.
Ello, porque los pies son una zona que se encarga de relacionar al niño con el medio ambiente, por lo que durante el primer año del pequeño no es recomendable ponerle zapatos, ya que muchos de estos suelen ser de suela dura y evitan que el menor perciba texturas e irregularidades, por lo que éste debe ser de tela o un material suave que permita la libre movilidad.
Reiteró que una vez que el niño comienza a caminar, el material del calzado debe proteger las irregularidades del suelo, y conforme pasen los años, aumentar la dureza de la suela, para permitir que el paso del infante sea firme, y con esto que las estructuras óseas y ligamentos se adapten de manera natural y con libre desarrollo a cada postura