Anticipo a usted lector de esta columna, que nada tiene que ver el título con asuntos religiosos. El nombre propio obedece a los apellidos Méndez Salas, originario de Cd. Mante y actual secretario general de la Sección 30 del SNTE.
Aclarado el título, le comento que el anuncio sobre la convocatoria al congreso extraordinario de la Sección 30, despertó las ¿adormiladas? pretensiones del magisterio tamaulipeco que se fue con la finta de que tendrían que aguantar al del Mante hasta diciembre.
Corrido el telón, desde la tarde-noche del lunes pasado, las reuniones formales e informales se organizaron en círculos magisteriales de las ciudades de Tamaulipas, ya analizando a los prospectos que no han dejado de oírse o especulando sobre nuevos nombres.
Por lo pronto el supervisor de la zona escolar 73 de Reynosa, Profr. Mónico Javier López, ha lanzado por whatsApp un mensaje donde pretende hacer reflexionar a la raza de su misma profesión.
Mónico López desde la trinchera de las redes sociales y haciendo uso de la moda sobre los “vientos de cambio” cuando vivimos una alternancia política en Tamaulipas, sugiere una alternancia en el sindicato magisterial de la 30.
El supervisor reynosense insiste en su mensaje sobre una limpia total de todos los profesores para que no repitan en el próximo comité seccional, porque hasta es una tradición que nada más cambian de piso y de cargo o de función.
La propuesta de Mónico Javier López tiene la intención de que se retome la idiosincrasia, “…el temperamento, la personalidad y fuerza que tenía la ‘combativa sección 30’, para que los docentes del estado recobremos la imagen social que tenemos extraviada.”
Dice el supervisor de escuelas primarias del área de la frontera que “…ahora no tenemos ni el poder para proponer, mucho menos para exigir un aumento salarial digno de un profesional de la educación.”
La primera y única vez que hubo una ‘limpia’ en la sección 30, como la sugiere Mónico Javier, fue con la asunción al comité nacional del SNTE de la comiteca Elba Esther Gordillo Morales, porque se infirió La Maestra no quería nada con aroma a Carlos Jongitud Barrios. Corrían los tiempos presidenciales de Salinas de Gortari (1988-1994).
En lo que se refiere a los precandidatos con aspiraciones a la silla grande de la Sección 30, los nombres que se siguen manejando son prácticamente los mismos e incluso se habla del ‘delfín’ del secretario general saliente.
El mismo Jesús Rafael Méndez Salas, ha reiterado no contar ni tener ningún candidato, “…quien llegue a la dirigencia de los maestros de Tamaulipas, traerá su proyecto de trabajo”.
El todavía dirigente de los destinos sindicales, prácticamente se desmarcó del rumbo que tenga la elección sindical, porque aseguró que el pleno legislativo nacional vigila muy de cerca la realización del proceso.
Por lo pronto precisó el del Mante, ante la prensa del estado, que dos requisitos estatutarios hay necesidad de cubrir. Por un lado, no debe desempeñar un cargo de elección popular y, además, haber pertenecido a un comité seccional.
En este sentido por default queda fuera de la contienda Erika Crespo, puesto que ella no ha sido miembro de un Comité Ejecutivo. En el caso del originario de Chicontepec, Veracruz, Rogelio Ortiz, no tendría el inconveniente de solicitar licencia al Congreso Local.
En los últimos días don nombres más se barajan como alternos de Erika y Rogelio: Juana Castillo Villafranca, titular del Colegiado de Equidad de Género y Derechos Humanos y el de Silverio Sáenz Barrera, Coordinador del SNTE en Nuevo Laredo.
La primera sin barrera estatutaria, el segundo sí, porque fue sustitución de Jesús Ricardo Martínez Estrada, del grupo magisterial del profesor Arnulfo Rodríguez Treviño, por lo que no fue elegido en el seno del congreso anterior, como marca la convocatoria publicada el lunes 29 de agosto.
No desaparezca de los prospectos a Jaime Eduardo Ramos Salinas, Carlos Alejo Aguilar Monita y a la Priísta Cecilia Robles Riestra, cuyo trabajo sindical ha sido respaldado por un buen grupo de maestros.