Nuevo Laredo, Tamaulipas.-A unos días de que termine su mandato como gobernador, Egidio Torre Cantú es señalado como uno de los artífices de la derrota que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) sufrió en las elecciones del 5 de junio de este año, al haber perdido el gobierno estatal, la mayoría en el Congreso, y por no haber tenido vocación partidista y haber trabajado para perder.
Sumado a ello, se considera que el actual dirigente estatal del PRI, Rafael González Benavidez, debe dejar ya el cargo por la falta de liderazgo y la indignación ocasionada entre la militancia y dirigencias del PRI en la entidad por la derrota, pero también por la falta de transparencia, de movilidad y de respeto a la militancia priista.
“El PRI no está vencido…pero el gobernador soltó el timón del barco porque nunca tuvo vocación partidista; trabajó para perder porque no tuvo compromiso, fue negativo para el PRI y nos llevó a la derrota”, expresó Cerda Galán, operador político de ese partido en Tamaulipas.
A esta conclusión se llegó la mañana del sábado durante una peculiar reunión de priistas que analizaron la actual situación del PRI, para tratar de recomponer el camino perdido que deja varias derrotas y lo mantiene a la deriva ante el proceso electoral del 2018.
En esta reunión estuvieron presentes además del operador político del PRI, Jesús Valdez Zermeño, ex dirigente del PRI en Nuevo Laredo, y los priistas consejeros, Alberto Mancillas, Arnoldo Vanoye, Adán Hernández, Rafael Nolasco y Fernando Ríos Rodríguez.
La reunión versó sobre los motivos de las derrotas sufridas por el PRI, y se coincidió en la urgencia por democratizar a ese partido con base en un proceso de recomposición, de transparencia, y de vuelta a las bases, algo que ya se ha perdido en el PRI.
Uno a uno los priistas reunidos fueron hablando sobre lo que piensan de su partido, y manifestaron la urgencia de que el PRI se democratice y se recomponga para participar con dignidad en el proceso electoral del 2018.
“Los sectores del PRI no están democratizados, y no hay transparencia en el uso de los recursos financieros de nuestro partido”, Dijo Arnoldo Vanoye.
Agregó que además le falta más movilidad a su partido, y más democracia en la toma de decisiones, ya que actualmente ese partido carece de ideología y sus estrategias son confusas, lo que ha provocado que las dirigencias sean decisiones personales.
Rafael Nolasco, al tomar la palabra, mencionó que se deben hacer cambios urgentes en el PRI, mientras que Adán Hernández expresó que si el PRI no se abre a las bases y si no se democratiza, para el 2018 los resultados seguirán siendo los mismos.
Por su parte, Fernando Ríos Rodríguez comentó que el PRI le falló a sus militantes por la ausencia de un verdadero liderazgo en ese partido, “pero el PRI sigue siendo fuerte porque tiene las bases para serlo”, expresó.
El Cabo Mancillas coincidió con las apreciaciones de sus compañeros, al decir que el PRI le ha fallado a su militancia, y que el Consejo Político ya debe dejar de ser un consejo de ‘amigos’, y que los consejeros deben ser elegidos de manera democrática.
La conclusión final fue que el PRI se debe democratizar y tomar en cuenta a las bases en la toma de decisiones y en la designación de las dirigencias, lo que será tratado durante la reunión del Consejo Político del PRI en octubre, cuando Rafael González deje la dirigencia estatal, en el marco de lo que se llama Cruzada por la Democracia en Tamaulipas.