Cd. Victoria, Tamaulipas.-El dirigente nacional del Partido Revolucionario Institucional, Enrique Ochoa Reza, se abstuvo aquí de hablar sobre el caso de los exgobernadores tamaulipecos de su partido que son investigados por “lavado de dinero” en Estados Unidos.
Durante una reciente visita que hizo a la capital del Estado, el líder nacional de los priístas calló al ser cuestionado con relación a los casos de los exmandatarios estatales, Tomás Yarrington Ruvalcaba y Eugenio Hernández Flores acusados por las autoridades norteamericanas por vínculos con la delincuencia.
En el mismo evento al que asistió Ochoa Reza, estuvo presente el exmandatario estatal Hernández Flores quien estuvo entre los invitados de honor e incluso se dio tiempo para saludar a casi todos los asistentes a este evento.
Eugenio Hernández, ocupó el cargo de Gobernador de 2005 a 2010, en mayo del 2015, fue acusado de conspirar para lavar instrumentos monetarios y de ayudar e instigar el funcionamiento de operaciones de dinero sin licencia.
Tanto Yarrington y Hernández siguen viviendo en paz en México. Yarrington, según informes de medios, viaja continuamente desde la Ciudad de México a Ciudad Victoria Tamaulipas, mientras que Hernández frecuenta restaurantes lujosos en Cancún con su familia.
El pasado 27 de junio, Eugenio Hernández fue visto en un lujoso restaurante de la Ciudad de México. El ex Gobernador disfrutó de una tarde en la terraza de Puerto Madero, un restaurante de comida argentina, ubicado en Arcos Bosques
Según informes, durante su mandato y años después, Yarrington ha sido acusado de haber trabajado con la delincuencia, colaborando con éstos para promover sus empresas.
Algunos de los ingresos que presuntamente recibió fueron depositados en cuentas bancarias de Estados Unidos, así como en la adquisición de bienes inmuebles. Las autoridades federales han incautado varias casas pertenecientes a Yarrington en el sur de Texas, incluyendo un condominio de lujo en South Padre Island.
Las autoridades también decomisaron una casa de San Antonio perteneciente a Sindy Chapa, quien en ese momento era profesora en la Universidad Estatal de Texas, pero se ha movido desde entonces a la Universidad Estatal de Florida.
Después de que terminó su mandato, Yarrington presuntamente trabajó con funcionarios del gobierno en el vecino estado de Veracruz.
Del mismo modo Hernández es presuntamente buscado por cargos de lavado de dinero y los funcionarios federales han incautado varias propiedades en el sur de Texas, así como en San Antonio.