Si algo caracteriza a casi todas las regiones del mundo son su música, trajes típicos y algunas artesanías que se pueden ver cuando les visitamos.
Tamaulipas tiene tres regiones que pareciera fueran tres estados: norte, centro y sur, donde la música, trajes típicos y todo es completamente diferente, y en algunos casos, nada tiene que ver una cosa con la otra.
No podemos mezclar la carne seca del norte con los mariscos de la zona conurbada, o las ricas chochas del centro de la entidad.
Igual, los trajes de huapango, picota y norte (polka, redova y chotis) son característicos de nosotros; el del norte se asemeja a los de Nuevo León y puede confundirse en ocasiones, al igual que el del centro, pero no así el del sur, que está confeccionado con piel de venado y que, curiosamente, se elabora magistralmente en la zona centro –Tula y alrededores- para deleite de todos.
La música es también de cinco tipos en tres regiones, y es un gusto escucharla, porque nos hace sentir cosas muy hermosas dentro de nosotros: sentirnos más tamaulipecos aún, pese a las circunstancias actuales, ayuda y mucho a todos los que nos sentimos orgullosos de esta noble región.
Y en ese sentido, promocionar al estado y promover su cultura es un hecho importante que se debe destacar. A menos de un mes de concluir su administración, el Instituto Tamaulipeco para la Cultura y las Artes presentó un maravilloso disco que refresca la tradición tamaulipeca en todo su esplendor a través del tradicional y vilipendiado Conjunto Típico Tamaulipeco, que años antes fuera representante en diversas partes del mundo de lo que en Tamaulipas se canta y baila.
Hermosa presentación para magistral trabajo artístico, contiene una publicación dentro del estuche del CD con la historia y nombre de los integrantes del CCT, haciendo alusión a la importancia que tiene este grupo en el contexto local y nacional. Desgraciadamente, no tiene nombre de quien hizo la fotografía del álbum, ni el diseño de tan excelsa obra intelectual y cultural.
Hemos visto a través de los años que mucha gente se olvida de nuestro folklore, sin embargo, este tipo de acciones nos ayudan a refrendar muchas cosas, a 58 años de que siendo gobernador el doctor Norberto Treviño Zapata, el entonces director de Turismo Emilio Villarreal Guerra diera forma a este grupo, cuya trayectoria, a casi seis décadas de existencia, sigue siendo algo importante, pese a las restricciones que a través de su historia ha sufrido, cambios de dependencia sy más.
El origen de nuestras tradiciones musicales está representado en la presente obra que bien vale la pena disfrutar.
Piezas como las picotas “El Saucito”, “El Bandolerito” o “Popurrí de Picotas”; huapangos como “Flor Huasteca”, “Inspiraciones Huastecas”, “El mil Amores”, o “El Tamaulipeco” se interpretan por sus músicos, al igual que el shotis “De Reynosa a Matamoros”, o la redova “La Trompuda” y las polkas “La Mitotera” y “La Cochinita”, entre otras.
Resulta muy interesante que el disco está garbado en formato MP3, apto para prácticamente todo aparato musical, lo que lo hace aún más codiciado.
Independientemente de lo que suceda en el estado, de las trabas, avances o retrasos, aciertos y excelencias que pudiera haber en cualquier tipo de actividad, no podemos dejar de apreciar nuestra música, que bien vale la pena sentarse a disfrutar la obra musical.
En ese sentido, se agradece la actitud de autoridades del ITCA encabezadas por Libertar García Cabriales, por hacer de esta obra una realidad,y poder promover aún más la cultura de nuestra entidad, ese maravilloso punto del noreste mexicano, agreste y noble, alegre y productivo que lleva por nombre el de Tamaulipas, y del cual somos un aparte, quizá singular, pero representativa de quien quiere hacer algo por su estado, y porque pensamos que con esta actitud, hay miles que quieren seguir siendo productivos en bien de la misma entidad.
Enhorabuena, Libertad, por este gran acierto.
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