Durante la primera sesión ordinaria de cabildo organizada por la presente administración municipal, y que fue este viernes, me di cuenta que el Partido Acción Nacional convertido en gobierno, no está dispuesto a ceder ni un espacio a la oposición, si así le podemos llamar a los regidores del PRI y del partido Movimiento Ciudadano, Jesús Valdez Zermeño y Adriana Estela Ramírez Rubio.
Ambos personajes se molestaron en la primera sesión del cabildo, porque como se esperaba, no les dieron algunas de las comisiones más importantes, las que fueron repartidas entre los regidores del PAN.
Al regidor del PRI, quien cuenta con una enorme experiencia en asuntos de obra pública, por ser ingeniero, le dieron la presidencia de la comisión de…bomberos. ¡Hágame usted el favor! Mientras que la regidora del MC le dieron la de equidad de género.
El resto de las comisiones, las que manejan recursos económicos o las que determinan en la toma de decisiones políticas, las tienen los regidores del PAN, algo que hasta cierto punto es normal, ya que cuando el PRI era gobierno y mayoría, hizo lo mismo con la oposición, y ahora les voltean el caldero.
Con esta determinación unilateral del alcalde Enrique Rivas Cuellar, el control sobre los regidores de oposición será casi absoluta, solo que ello dependerá si ambos personajes quieren que así sea, o serán realmente una oposición que nunca existió en el trienio anterior, cuando los 7 regidores del PRI se entregaron total y absolutamente al alcalde.
Por el lado del PRI se espera muy poco de la regidora Juana Isidra Mata, aunque la también regidora por ese partido, la maestra Marina Aréchiga, pudiera asumir bien su papel de opositora, ya que cuenta con una amplia experiencia, pero veremos.
Espero que en esta administración no ocurra lo mismo, por el bien de la democracia, si es que aún hay vestigios de esta práctica convertida en un mero concepto en desuso.
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Absurdo es el empecinamiento en el que está cayendo el diputado del PAN, Carlos De Anda, al andar vociferando que meterá a la cárcel al ex alcalde Ramón Garza Barrios, por presunto desvío de fondos destinados a la construcción del colector Campeche, cuando Ramón era el presidente municipal.
Se le olvida a este individuo malamente convertido en diputado, que fue grabado y detenido por agentes federales cuando en las elecciones del año pasado, se le encontraron probables evidencias que tipificaban un posible delito federal ante las autoridades electorales.
También se le olvida que gracias al PRI y a algunos ex alcaldes de ese partido, lleva la vida que lleva y tiene lo que tiene, por lo que no me explico cómo es que ahora que es diputado, al igual que cuando era secretario de Obras Pública en la anterior administración, vocifere de obras presuntamente mal elaboradas financieramente, cuando él formó parte del equipo que las aprobó y financió, porque estuvo en Obras Públicas y Planeación. A eso no se le llama ingratitud, es traición a la lealtad.
Pero este no es el asunto, de que se demanden entre sí, sino el hecho de que un personaje que ostenta poder se aproveche de la investidura de ser diputado, para alardear ante los medios de comunicación, y enviar como mensaje a la sociedad, que el poder lo hace inmune, a solo una semana de haber tomado el cargo.
La verdad, creo que los partidos políticos deberían ser más observadores al momento de escoger a sus candidatos para este tipo de cargos de elección popular, ya que no se puede permitir que individuos como De Anda se aprovechen de un cargo para hacer sentir el peso del poder en cualquier momento.
Actitudes como la mostrada por este diputado son un serio peligro para la sociedad, porque demuestran una ausencia de cordura y una serie de complejos que pueden rayar en actos violentos, de abuso y de prepotencia.
El ejemplo más reciente es el del diputado por el PRD en San Luis Potosí, Sergio Desfassiux, quien hace unos días hizo alarde de prepotencia durante un retén de la policía municipal en esa ciudad, o la del ex diputado también del PRD de Nuevo Laredo, Jorge Valdez Vargas, cuando en plena campaña política golpeó a una persona y lo envió al hospital.
En el caso De Anda, supongo que debe tener las pruebas suficientes como para hacer dichas declaraciones, y si las tienen, pues que meta a la cárcel a Ramón Garza y a sus colaboradores, de otro modo, creo que la prudencia y la inteligencia deben estar por encima de cualquier acto irracional.
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El alcalde Enrique Rivas parece que está tomando las cosas muy en serio en cuanto a la forma de hacer política en la ciudad, ya que son varias las ocasiones en estos escasos primeros 7 días de gobierno, en que hace referencia a que su gobierno no se parecerá en nada a los anteriores, y si entiendo bien, en ello implica al anterior gobierno de Carlos Canturosas.
Se le ve sereno, seguro y lo mejor, coherente en las escasas decisiones que hasta hoy ha tomado, y por lo que se le ha escuchado, no pretende tomar revancha contra administraciones anteriores, y eso ya habla bien de este joven alcalde, porque el revanchismo político no solo merma la imagen de un político, sino que afecta el bienestar de la sociedad que gobierna, y eso lo debe saber muy bien este funcionario.
Y es que no es lo mismo hacer política que estar en la política. Hacer política es utilizarla como instrumento generador de oportunidades para la sociedad, estar en la política es aprovecharse de ella para generarse oportunidades.
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Todo parece indicar que la próxima semana tendremos en Nuevo Laredo al gobernador Francisco García Cabeza de Vaca, por lo que se están haciendo los preparativos de recepción, algo que durante el gobierno de Carlos Canturosas no se hacía, ya que ese personaje bloqueaba todo lo que implicaba una visita de Cabeza de Vaca.
Hoy las cosas son diferentes, nuevo gobierno, nuevo alcalde y nueva forma de pensar, por lo que a diferencia de los tres años anteriores, este gobierno panista es aliado del gobernador, por lo que se esperan muchos beneficios tanto para nosotros los ciudadanos, como para la ciudad y su infraestructura urbana.
Cabeza de Vaca prometió impulsar el desarrollo de Nuevo Laredo con base en la aplicación de mecanismos acordes a sus características para modernizar su aduana, su transporte público, su infraestructura y, porque no, la forma de pensar de sus habitantes, porque pensar moderno no es estar en contra de lo que no funciona, sino trabajar para hacerlo funcionar, y eso es lo que hará el mandatario estatal, generar trabajo en donde no lo hay, y generar rendimiento en donde lo haya.