Un comentario que surge de la desesperación de tener un módem de última generación, un contrato que ampara hasta 20 Mb de velocidad y que, por aspectos meramente técnicos, nos han dicho que no puede tener más de 6 Mb, lo que constituye el primer fraude, y con tres horas y más sin poderte conectar siquiera para checar el correo electrónico, una llamada al servicio técnico de Infinitum y nada: lo de siempre, que es levantar un reporte y ya.
Con eso se quedan satisfechos de habernos atendido: los reportes nunca sirven o nadie les hace caso; es como Carlos Slim, dueño de todo este emporio de las comunicaciones: no hace caso a la gente que lo hace rico.
Prometen muchas cosas y no nos dan nada de servicio eficiente. El comentario en Facebook reza así: “¿Habrá algo más deficiente que el servicio de Infinitum?”. Impresionante la respuesta: varias veces: Cablevisión; otras tantas Izzi, algunas que hablan del gobierno o de servicios oficiales, pero la mayor parte de los comentarios se centran en las empresas que se multiplican en recursos a costa de un servicio no malo: malísimo, deficiente, pésimo, carente de profesionalismo y responsabilidad comercial y ciudadana.
Axtel, Telcel y Soriana, en menor escala; algunos consideran que mal servicio lo otorga la directiva del Correcaminos y otros conceptos más, pero llama la atención los de Cablevisión e Izzi por la cantidad de menciones.
“Por supuesto Carlos, Izzi. En Telmex llamas, reportas la falla y el técnico acude el mismo día a resolverte. En Izzi llamas, te cuelgan, vuelves a llamar, te cuelgan, y cuando te contestan te programan para la visita del técnico de 24 a 48 horas, luego te vuelven a llamar para reprogramarla, finalmente no te resuelven”, dice un contacto de Facebook.
Lo triste, insistimos, es que es el común denominador, y no hay autoridad alguna que les exija hacer un servicio eficiente, competente y que se conviertan en una verdadera empresa de servicio.
Nos engañan, nos roban, nos timan, y nos dan lo que quieren, con las limitantes dignas de un pueblo de quinta categoría. No nos tratan como lo que somos: clientes a los que se deben.
Es sencillo: habría que entender que las empresas viven de acuerdo a sus clientes, y esos somos nosotros, pero nos tienen totalmente olvidados porque la autoridad no se impone y no les multa como debiera se: enérgicamente y abundantemente. Y lo peor es que los consumidores nos tenemos que aguantar.
Este jueves dijeron en Infinitum: “pasaremos su caso al departamento de quejas especiales, porque vemos que tiene reporte del día 4, 7, 11, 13 16 y 17 del presente mes, y al parecer –qué bárbaro- no lo han dejado satisfecho.
¿Cómo estar satisfecho cuando no te dan el servicio que pagas puntualmente? ¿Por qué la autoridad no actúa enérgicamente? ¿Los ciudadanos tenemos que tragarnos los berrinches y aguantar? No nos parece una buena política, y lo peor es que Telmex sigue haciéndose de recursos que convierten a su dueño en el hombre más rico del planeta… y el más irresponsablemente negligente, porque su empresa no otorga el servicio adecuado. Telcel, que también es del mismo dueño, tampoco nos da el servicio que promete y cuando uno tiene datos, se desconecta y cobran lo que les da la gana. Siempre ha sido así, y nosotros insistimos: no hay autoridad que les meta en cintura.
No podemos hablar de combate a la corrupción si no comenzamos por éstos detalles. No únicamente son las dependencias donde se mal trabaja: Telmex, Cablevisión, Izzi –Que es lo mismo- y más, nos tienen en sus manos ante la cómplice y absurda postura de autoridades como Profeco y más, que no hacen nada, argumentando que requieren queja para actuar.
O sea: si no hay queja por escrito, no son capaces de vigilar un servicio que se otorgue en forma deficiente. No nos cabe en la cabeza que hagan estas cosas, y que le servicio siga siendo malo.
Entendemos que al escribirlo no navegaremos… pero al menos, descansa nuestro corazón.