Actos de solidaridad

Es común escuchar o leer cuando hay problemas que afectan a la sociedad; las lluvias son causadas por un desequilibrio ecológico y la golpiza que hemos dado a la madre naturaleza a través del tiempo. El cambio climático está ya entre nosotros y está pasando facturas mucho muy elevadas, a grado tal que ya los tiempos de siembra son variables, porque no se respetan las temporadas tradicionales de lluvias.
¡Vaya! Si antes no era cien por ciento seguro que lloviera para tal o cual día, hoy lo es menos.
Y cuando se presentan fenómenos como la tromba que ha afectado la zona sur de Tamaulipas, hay aún quien busca a quien culpar.
Cierto, deberíamos estar preparados para contingencias de esta naturaleza, pero en alguna de las muchas actitudes que se deben tomar hay carencias, y salen a relucir cuando tenemos eventos extraordinarios.
Las imágenes compartidas por distintos medios de comunicación y algunos colegas que, a través de redes sociales nos hicieron ver la magnitud del inconveniente nos llevan a reflexionar acerca de la necesidad que tenemos por solidarizarnos con nuestros hermanos que tienen problemas serios, y otros cuya suerte ha quedado reducida a haber perdido todo lo que tenían, quedando en un total y absoluto desamparo.
Es importante saber que la gestión del gobernador García Cabeza de Vaca ha fructificado, y la Secretaría de Gobernación ha declarado la zona como de desastre, y de esa manera se podrán liberar fondos que serán un paliativo para esos tamaulipecos afectados.
Las lluvias estuvieron fuertes, muy fuertes, y los drenes no fueron suficientes, ni el drenaje ni nada de la infraestructura existente; no podemos afirmar que hay negligencia en la construcción de todos estos recursos hidráulicos, porque fue una lluvia atípica, extraordinaria y no es la cantidad que llueve tradicionalmente. El caso es hacer frente al problema, como lo hacen algunas instancias.
Y es importante destacar que el mismo día el mandatario tamaulipeco estuvo allá, en la zona afectada por las lluvias, para enterarse de viva voz de la problemática existente.
La Secretaría de Salud, a través de su titular Lydia Madero García instrumentó el programa correspondiente a este tipo de emergencias, para conjurar problemas epidemiológicos comunes en inundaciones y lluvias fuertes. Del mismo modo, el sistema DIF ha iniciado la colecta de víveres, ropa e insumos perecederos para quienes perdieron todo.
Otros grupos sociales y políticos hacen lo mismo, en un espíritu solidario para con nuestros hermanos del sur de la entidad.
De esta forma, el PRI estatal instaló su centro de acopio en las oficinas de su sede, e hizo la invitación a la sociedad para colaborar.
El DIF, por su parte, está recibiendo apoyos en el estacionamiento de sus oficinas de Tamatán, durante el fin de semana, con la idea de enviarlo en forma inmediata a los afectados.
Es digno de destacar que los tres alcaldes, de Tampico, Madero y Altamira han hecho una cobertura del conflicto muy eficiente y completa, al igual que Protección Civil municipal y estatal, y otras instancias.
Policías y agentes de tránsito han hecho también una importante labor, sin olvidar al glorioso Ejército Mexicano y su Plan DN III, tradicional en casos de emergencia y desastres.
Hay una total solidaridad con los que nos necesitan. Ahora falta la parte social, y en ese sentido se está solicitando a la comunidad acercarse a cualquier centro de acopio para entregar algo de lo que podamos para ayudar.
No se trata de competir a ver quién junta más: se trata de ayudar a quien lo necesita.
Por favor, hagamos un esfuerzo por ellos, nuestros hermanos del sur de Tamaulipas, sin esperar más paga que la satisfacción de haber dado algo a cambio de una sonrisa… y una oración.