La palabra como el título de esta columna no es nueva para los vecinos gringos. Caso contrario para nuestros connacionales porque pese a que su significado se refiere a “al que se elige… responsabilidad que otros delegan para un fin determinado…”
En nuestro país podemos decir que compromisariotiene sinónimoscomo“delegado, consejero, apoderado, apoderado, etc.”
Apunté en el párrafo inicial que “compromisario” tiene significación para los vecinos del norte porque es una especie de “delegado o consejero cuya obligación es representar a sus votantes en ulteriores convocatorias electorales”
El tema viene a colación porque precisamente hoy los compromisarios llegan al “Día D” ya que es el día decisivo para la elección de presidente de los Estados Unidos de Norteamérica y ellos son pieza clave en este acto cívico.
No solo los mexicanos, sino para todo el mundo este día lo ve como especial por los resultados a los que lleguen los estadounidenses,porque -dicho sea con verdad- hay temor al triunfo del Republicano Donald Trumpy no es solo por los latinos o los indocumentados.
El sistema de votación para elegir al presidente gringo señala que no se generan un solo día como en el caso de México y otras naciones, sino que cada Estado de la Unión Americana, de acuerdo al número de habitantes, tiene derecho a un número de votos.
De ahí que usted escuche que van por los votos no de los ciudadanos, sino de los compromisarios en cada estado, de tal suerte que en total solo son 538 votos los que determinarán si es Hillary o Trump el nuevo habitante de la Casa Blanca. Pero ojo, la de Washington, no la que se valuó en más de siete millones de dólares y que se ubica en las Lomas de la CDMX.
A como están las predicciones de votación un problema que se vislumbra es en el caso de un empate entre los dos candidatos.
La agencia de noticias EFE, publicó ayer un amplio reportaje sobre la historia de las votaciones en Gringolandia y aunque la lógica pudiera decir que habría una segunda ronda de votaciones, la constitución norteamericana ordena que es la Cámara de Representantes (una especie de diputados federales) y el Senado de ése país, serían quienes decidieran.
Si Hillary Clinton y Donald Trump quedaran empatados, entonces se aplicaría la 12° Enmienda de la Constitución de Estados Unidos, aprobada en 1804, donde queda claro que de no alcanzar una mayoría absoluta de compromisarios ninguno de los candidatos, la elección del presidente quedaría en manos de la Cámara de Representantes, y la del vicepresidente en la del Senado.
En otras palabras, el trabajo de los compromisarios sería en vano con el empate y entonces son los legisladores de ambas cámaras quienes elegirían al presidente y al vicepresidente gringos.
La pregunta siguiente es ¿cómo están los números en cada escenario legislativo, de acuerdo a los partidos?
Las noticias no son halagüeñas, porque los republicanos holgadamente tienen mayoría en la Cámara de Representantes (247 a 188), por lo que Donald Trump sería el elegido.
En el caso del Senado, los republicanos también disfrutan de una mayoría sobre los demócratas, según los números andan 54 a 46. Es decir hay un margen suficiente para asegurar la Vicepresidencia a Mike Pence, exgobernador de Indiana y compañero de fórmula de Donald Trump.
El tema no es simple. Es muy complejo para México y los mexicanos, al igual que para los latinos y otras naciones del mundo si llega el magnate neoyorquino a la Silla Grande de Washington, sobre todo por las amenazas nada disimuladas que ha expresado en contra de medio mundo.
Cualquiera pudiera contentarse con decir que no viajaría a tierras gringas, pero al ser un país dependiente de esa economía, estamos sujetos a lo que les compramos y lo que les vendemos, independientemente de la mano de obra, legal o no, de los connacionales que emigran en busca de mejorar sus condiciones de vida.
Además, las expresiones negativas para los latinos y en particular de los mexicanos hechas por Donald Trump, son peligrosas porque han encontrado eco en muchos norteamericanos, incluyendo de origen latino, lo que deja en claro quizá el nacimiento de un nuevo Adolf Hitler con por lo menos la mitad de aquella nación como sus seguidores.