No se duda que para la maestra Lydia Madero García, secretaria de Salud en Tamaulipas, la preocupación mayor sea el ofrecer y dotar de servicios completos de salud a los tamaulipecos en su, totalidad, considerando también esos sitios donde pareciera que la civilización y el progreso nunca tuvieron en mente.
La cobertura total es difícil por lo distante de muchos poblados en los que viven muy pocas personas, y no existe presupuesto capaz de instalar en cada comunidad un centro de salud. No sería aplicable ni congruente, y lo sabemos.
Pero se busca atender a la mayor cantidad posible de tamaulipecos, y en ese sentido, la secretaria Madero lleva a cabo una serie de gestiones en todo nivel, con el objetivo de contar con los recursos suficientes que puedan aplicar al sector Salud, y específicamente, a los programas prioritarios como son los que se refieren a las principales causas de mortalidad en el estado: enfermedades del corazón, diabetes e hipertensión arterial.
Hemos insistido en que la autoridad debe hacer una intensa labor, pero que ésta debe ser reforzada por cada uno de nosotros. Si no, difícilmente tendremos números positivos.
Programas como los que tienen prioridad para tender adolescentes, madres adolescentes, tamaulipecos de la tercera edad y enfermos crónicos son vitales. Recordemos que las principales causas de muerte están siempre ahí: enfermedades del corazón, cáncer, diabetes e hipertensión, en distinto orden, pero son los que nos están matando porque no tenemos una estrategia completa.
Y para completar esta acción, hemos insistido en que hay que participar. Ahora que vienen las fiestas decembrinas, es necesario cuidar el consumo de alcohol, grasas y azúcares que las hay, y en cantidades importantes.
Resulta determinante el trabajo de los promotores en salud: esos personajes que en cada unidad cruzan palabra con los usuarios tratando de convencerles de que hay que cuidarse y tomar medidas adecuadas, pero que muchas vece son ignorados, hasta que viene una complicación y, entonces, estamos muy atentos a sus consejos. A veces, demasiado tarde, a veces, totalmente inútil.
Dice el subsecretario de Prevención y Protección de la Salud, Alejandro García Barrientos que una de las estrategias es formar alianzas con grupos sociales y ciudadanos, para que éstos sean los que repliquen la información en comunidades pequeñas, donde a veces no es posible acercarse en forma continua; esta acción puede propiciar una atención integral y más completa, en beneficio de esos tamaulipecos que se encuentran alejados de los centros urbanos donde confluyen prácticamente todos los servicios.
Y en ese tenor, García Barrientos es crítico al reconocer que se tiene que trabajar muy intensamente “con todos los medios posibles” para lograr que los números estadísticos no sean tan agresivos con el Tamaulipas de todos nosotros.
Detener el avance de las crónico degenerativas es una tarea titánica que se trata de llevar a cabo en el mundo entero, y en eso se trabaja dentro de las unidades médicas.
Una estrategia son los clubes de autoayuda, que fungen como facilitadores de la información básica necesaria, y que, en conjunto con las consultas y orientación médica oficial y de otra índole pueden dejar buenos dividendos a los tamaulipecos, mejorando nuestra salud y calidad de vida, por consiguiente.
Entiende el funcionario que la tarea no es nada fácil, pero sabe que se tiene a muchos aliados en esta lucha sin cuartel para los llamados “males del siglo”.
Y a través de la Secretaría de Salud, un sinnúmero de acciones y programas se desarrollan con la idea de mejorar la salud de todos nosotros.
Pero, hay que entender que, toda esta lucha es posible llevarla a cado únicamente con la “complicidad” ciudadana, es decir, si seguimos las recomendaciones y tratamos de mejorar.
Después de todo, quien se beneficiará en mayor cantidad y calidad somos nosotros mismos, no los funcionarios ni las dependencias. Así que, hay que formar un frente común y atajar los males para vivir mejor. Esa es la idea.