Con sabor a navidad

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La temporada Lupe-Reyes queinicialmente fue para dar paso a un programa de la entonces Policía Federal de Caminos, se caracterizó porque abarcaba del 12 de diciembre (Día de las Lupitas) al 6 de enero (Día de los Reyes).
El nombre de Lupe-Reyes lo mismo se aplica para toda la época decembrina desde el pago de aguinaldos, las preposadas, las posadas, la Navidad, Año Nuevo y, hasta el Día de Reyes y la Rosca; Amén de los brindis, comilitonas y promesas de bajar de peso, abandonar algún vicio, etc.
En Tamaulipas, en este gobierno de Los Vientos del Cambio y contra todos los pronósticos y diagnósticos, tanto de algunos compañeros de la pluma y el micrófono como de las redes sociales, el gobernador de Tamaulipas. Francisco García Cabeza de Vaca,ya encendió no un pino navideño, sino más bien los pinos de las ciudades más pobladas del estado.
Hubo detalles que se mal interpretaron e hicieron dudar sobre los festejos navideños. Por un lado, la esquina del Palacio de Gobierno, sitio casi tradicional para poner el pino gigante que, vio llegar y luego irse, la estructura de metal y madera que ya se estaba poniendo, incluso las ramas de pino.
El alumbrado navideño de las principales vías, esta vez no existió ni en calles primarias o secundarias de la capital del estado;Tampoco hubo en las plazas principales o fachadas gubernamentales, como en otras épocas.
Exactamente lo mismo sucedió en la CDMX, cuando las principales avenidas como Paseo de la Reforma, Insurgentes, las aledañas al Zócalo, como Pino Suárez, 20 de noviembre, 5 de febrero, 5 de mayo, etc., carecieron de alumbrado navideño.
En la CDMX y en la capital de los tamaulipecos los ornatos que simbolizan faroles, flores de noche buena, estrellas, cometas, asteriscos simulando nieve, todos hechos con luces multicolores y el ingenio de los artesanos de la electricidad, esta vez fueron nulos.
La capital del estado, fue el toque final de la jornada inicial navideña para que este domingo 11 de diciembre, luego de hacer la ceremonia respectiva en ciudades como Nuevo Laredo, Reynosa, Matamoros, Tampico y Cd. Victoria.
El Alcalde, CP Oscar Almaraz Smer, hizo la invitación a la ciudadanía en general para que llevaran a las niñas y niños de todas las edades y admiraran la obra navideña, al mismo tiempo que se contagiaran de este espíritu de alegría y paz de la época.
Lamentablemente los hechos que ocurrieron en la cancha de basquetbol, del lecho del Río San Marcos, dieron motivo para que las familias reunidas en ese baile popular que domingo a domingo se organiza, salieran huyendo de esa popular área.
En un cambio radical de tema y a propósito de padres de familia, viene a este espacio la reflexión sobre los asombrosos resultados que México, como país, obtuvo en la Evaluación denominada, Informe del Programa Internacional para la Evaluación del Estudiante(PISA).
Le comento que el Informe PISA tiene su sustento en el análisis del rendimiento de los estudiantes, a partir de exámenes realizados cada trienio en varios países. La idea central es determinar la valoración internacional de los alumnos.
La responsable delinforme PISAes la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico(OCDE), liderada por el tampiqueño José Ángel Gurría, por lo que se encarga de la realización de pruebas estandarizadas a estudiantes de 15 años.
Los especialistas de la OCDE consideranes un sistema “objetivo” de comparación y su formulación está sujeta a muchas críticas, por ser un análisis meramente cuantitativo.
Este 2016, se dieron a conocer los resultados del test PISA a principios de diciembre, y de los países latinoamericanos que participaron -Chile, México, Uruguay, Costa Rica, Brasil, Argentina, Colombia y Perú- obtuvieron los últimos lugares de una lista de 70 países participantes.
Vale decir que en esta edición 2016, hubo países que no participaron en la prueba -quizás temiendo sus resultados- como Cuba, Venezuela, Ecuador, Bolivia, Paraguay, Nicaragua, El Salvador, Guatemala, Honduras y República Dominicana.
Lo peor del dato es que un alto funcionario de la OCDE advirtió que los resultados de la próxima prueba PISA -dentro de tres años- no variarán mucho en relación a los de esta edición 2016.