Las universidades públicas y privadas no solo del estado sino del país, ya se encuentran en receso invernal, lo que significa han concluido un semestre o período de estudios para reanudar labores el próximo enero.
Otros niveles escolares esta semana de diciembre ya están en el temido período de exámenes o reconocimiento de habilidades del conocimiento adquirido en éste último bimestre o lapso que señala la planeación de la educación para las calificaciones parciales de la SEP.
No sabría explicar desde el punto de vista teórico la reacción de los padres de familia en esta época de exámenes.
Sin embargo le puedo decir que, empíricamente -esto es por las acciones cotidianas de la gente que conozco- un alto porcentaje de padres de familia, no se preocupan mucho de las ‘buenas calificaciones’ de sus hijos.
En este sentido le comento que, la mayoría de calificaciones de los escolares las otorga el maestro basándose en cualquiera de dos criterios: con un enfoque cuantitativo o con uno cualitativo.
Sin embargo la rectoría de la educación básica del Estado Mexicano, según interpreto, se inclina por un enfoque cualitativo, aunque para los estándares internacionales se impone el enfoque cuantitativo.
¿Qué significa uno y otro criterio para obtener una aprobación o reprobación?
Partamos del primer criterio señalado en este espacio, el cuantitativo. Se basa en que los criterios que prefiere el docente obedecen a una escala, generalmente basadas en números o letras (literales).
La escala común es del 5 al 10, donde solo el cinco es reprobatorio. Del seis al diez es aprobatorio o acreditado, significando -para algunos teóricos- que el estudiante de seis es menos apto que el de diez. Otros simplemente opinan que uno cumplió mejor que otro.
De plano los criterios de los especialistas no se han unificado en muchas reuniones incluso de carácter mundial.
A este tipo de criterio se imponen los exámenes o pruebas estandarizadas, porque generalmente existe un cuestionario y las respuestas deben ser, en la mayoría de los casos cerradas. Es decir, no hay opción de divagar. Acierto o error.
Existen muchas teorías que desechan el criterio cuantitativo porque no considera para la calificación final aspectos conductuales. Y ello nos lleva al…
Criterio cualitativo, donde este enfoque no elimina el examen, más bien lo considera recurrente, no determinante.
Los docentes para otorgar una calificación con este criterio, apelan a la conducta inicial del estudiante, a los registros que de él se inscriben en su propio expediente y finalmente a la conducta que el estudiante observa al término del curso.
En otras palabras, son varios los criterios desde donde es evaluado el alumnos: asistencia, puntualidad, trabajos en el aula (limpieza, rapidez, asertividad, colectividad, individualidad, iniciativa, responsabilidad, etc.), trabajos extra clase, respeto y auxilio a mayores y compañeros, uniforme, etc., etc.
Por norma la Secretaría de Educación Pública, como rectora de la educación en el país, determina el criterio de evaluación que los maestros deben adoptar en todas las escuelas del Sistema Educativo Nacional. Incluyendo desde luego los colegios privados, porque finalmente es la SEP quién les otorga el Reconocimiento de Validez oficial de Estudios (REVOE) con el que laboran.
Los compromisos internacionales del país, han hecho llegar a México a circunstancialidades que lejos de motivar a la superación, descontrolan y desaniman a maestros, estudiantes y padre de familia cuando les obligan a presentar exámenes como del Programa Internacional para la Evaluación del Estudiante (PISA), promovido por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), por cierto dirigida por el tampiqueño José Ángel Gurría.
Pese a las imposiciones internacionales, el ahora Secretario de Salud, José Narro Robles, en sus tiempos de Rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, rechazó todo tipo de evaluación a las escuelas preparatorias de la UNAM y a las incorporadas a esa Casa Máxima de Estudios, a pesar del amplio presupuesto que la Cámara de Diputados cada año le asigna.
Otros países como Cuba, Venezuela, Ecuador, Bolivia, Paraguay, Nicaragua, El Salvador, Guatemala, Honduras y República Dominicana, pese a ser miembros de la OCDE, han rechazado participar en la prueba PISA.
Las cuestiones son ¿Por qué México sigue participando en este tipo de evaluaciones? ¿Cuál es la finalidad de este tipo de exámenes? ¿Tiene algo que ver el control político de los maestros?