Reynosa, Tamaulipas.-Ante la nula seguridad que proporcionan las autoridades policiales en delitos del fuero común, la alta incidencia de robos y denuncias se han incrementando y se espera que para este fin de año siga a la alza.
La ola de robos en todas sus modalidades que sigue siendo a la alza ha ocasionado inconformidad entre la ciudadanía, al grado que ante la inoperancia y falta de seguridad en delitos del fuero común ha originado que muchas de las personas civiles tomen por su propia cuenta la justicia.
Y es que el nuevo modelo de justicia hace más difícil la acción de la detención dijo un vigilante ciudadano que ahora es más difícil detenerlos, ya que ellos tardan más en perseguirlo y lograr su detención que en soltarlos.
Acciones de esa índole como otras en donde la ciudadanía ha tomado la justicia en sus manos al grado de amarrar y golpear a los ladrones en lo referente a las denuncias siguen a la alza tan solo hasta el corte de los meses de Noviembre y parte de este mes de Diciembre, en las Unidades Especializadas en Delitos de Robo en todas sus modalidades llevan contabilizadas 250 denuncias mas las que sigan originándose en estos días.
En las redes sociales es también evidente los robos y asaltos que son cometidos por delincuentes sin oficio, ni beneficio, y son expuestos mediante fotografías y datos que los ciudadanos que se encuentran en esos instantes que ocurrieron los hechos imprimen las graficas y las suben a las redes sociales.
Tal es el caso reciente de un presunto robo a una farmacia, ubicada en la zona centro entre la calle Porfirio Díaz con calle Francisco I Madero, quien el presunto asaltante fue agredido por ciudadanos y detenido por vigilantes ciudadanos tras haber intentado robar en ese comercio.
De igual manera hace algunas semanas un asalto a una joyería, denominada Casanova, ubicada en la calle Peatonal Miguel Hidalgo, el hampón irrumpió en esa joyería para llevarse joyas diversas y dos cuadras más adelante lo enfrentaron comerciantes quienes lo detuvieron y ante la turba que no permitía que se diera a la fuga el ladrón saco un arma pero los ciudadanos lograron someterlo y solo se disparo en la pierna.
Casos como esos siguen a la alza y la seguridad cada vez es menos tanto en el primer cuadro de la ciudad como en colonias populares, donde las “ratas” de dos patas siguen haciendo de las suyas robando comercios, domicilios, transeúntes no importa genero, sexo o estado civil ante la ausencia de las autoridades policiales.