Nuevo Laredo, Tamaulipas.-El sacerdote católico, Rogelio Lozano, informó que la Diócesis de Nuevo Laredo tiene en curso una peculiar campaña con el nombre Comunidad Libre de Violencia y Constructora de Paz, para lo cual está repartiendo volantes con el lema ‘Soy Misionero de Paz’, cuya finalidad es predicar con el ejemplo acciones cívicas y sociales que puedan ser imitadas por el resto de la sociedad.
¨Para ello, dijo que se están repartiendo miles de ‘stickers’ con dicha leyenda, con el objetivo de motivar a las personas a utilizar la educación cívica al momento de estar en la calle o manejar un automóvil.
“Eso es lo que estamos ahora repartiendo, miles de ‘stickers’ entre toda la gente que acuda a la catedral, para que puedan darse cuenta de quine va manejando el vehículo, y cuál es su actitud, bajo la premisa de formar mejores ciudadanos con el ejemplo.
Dijo que estos no tienen costo para quien desee tener uno, aunque dijo que las personas pueden hacer un apoyo voluntario para seguir con la promoción del mensaje implícito, y añadió que se distribuyen en la salida de las misas.
“Ojalá que esto pueda hacer una revolución en nuestros vehículos, porque eso ocasiona un compromiso y una responsabilidad, porque quien vea una personas con uno de estos stickers, de inmediato dirá que se trata de un misionero de la paz.
La campaña promovida por la Diócesis tiene por nombre ‘Comunidad Libre de Violencia y Constructora de Paz’, y dijo que se trata de un proceso que se va inculcando en las familias de la ciudad, en la que de manera previa se estudia sobre lo que pueda impedir vivir en paz.
“Muchas veces el ruido lo traemos de manera interna, y de allí lo vamos proyectando en el trabajo, en la escuela y en la familia. La violencia familiar es una de las consecuencias más fuertes de la situación de inseguridad y de falta de paz que estamos viviendo, porque nadie puede dar lo que no tiene”, comentó.
Bajo esa óptica, dijo que se analizan los problemas que más afectan a la familia ya que está dispuesta a comprometerse.
“A los niños, a los maestros, a los catequistas, a los sacerdotes y a todo mundo, para que de allí se parta con hechos y compromisos, y se pueda decir que somos verdaderos constructores de paz”, explicó.
Este proceso inició hace dos años en los colegios de la ciudad, y de acuerdo al sacerdote, ha tenido mucho éxito, por lo que ya inició en las parroquias y en la catedral a partir de este año.