Hoy por hoy Oscar Almaraz Smer esta posesionado como el mejor alcalde de Tamaulipas, es un hombre que sabe de política con el extra que tiene la sensibilidad social que tanto se requiere en estos tiempos de desencanto colectivo.
De acuerdo a un monitoreo realizado en por lo menos 20 municipios -grandes , medianos y chicos- decimos con conocimiento de causa que el alcalde capitalino, con un trabajo municipal de 24 horas es un ejemplo de lo que un servidor público debe ser, la gente en el barrio, en el fraccionamiento, en el ejido sabe que ya no está sola en sus necesidades, porque en el alcalde victorense tiene un receptor que no solo escucha, sino que atiende en directo.
Con un equipo joven que le aguanta el ritmo, Oscar Almaraz da los resultados que un gobierno debe dar a la población, que con asombro lo ve trabajar de madrugada, que con gusto observa como sus calles se trasforman en hermosas avenidas, y no es cuento, la atención del ayuntamiento se ve por todos lados, para muestra está “la loma” en donde el rumbo se transformó después de años de olvido.
Justo es mencionar que el alcalde de la capital, tiene en su esposa Tony Sáenz a su mejor aliada, responsable de la política social no hay renglón que se le escape atender: adultos mayores, madres adolescentes, jefas de familia, jóvenes.
Con ellos vale la pena decir que los ciudadanos no están solos en estos tiempos que se libra la madre de todas las crisis.
Las mujeres como flores de ornato; denuncian en la Secretaria de Salud
Trabajadoras de la salud están denunciando la violencia institucional que están padeciendo en los últimos meses como parte de la restructuración de la Secretaria de Salud que preside Lydia Madero García; llegan a compararse con plantas que no pueden ni moverse por el enrarecido ambiente de trabajo que se padece:
“Las plantas no pueden moverse, por lo que tienen que ser muy versátiles en su capacidad de responder a las presiones del medio ambiente para poder sobrevivir.
Así me siento en el ámbito laboral…sin moverme, sin funciones, sin sentirme productiva, aun cuando quiero serlo. Y luchando contra un medio ambiente confuso, desorganizado e impreciso. Y a mi alrededor otras plantas en las mismas condiciones”. Comparte una de las trabajadoras agraviadas Mélida Brito
¡Quisiera correr!
Detalla que:
“Durante más de 25 años me la he pasado prácticamente corriendo de un lado a otro, cumpliendo con 2 ó 3 trabajos para cubrir mis necesidades y las de mi familia…”
Agrega que antes no admitía como había trabajadoras/es que nada hacían:
De esto último he sido testigo en el campo laboral, especialmente de los empleados públicos, personas que laboran en las dependencias de Gobierno del Estado y en lo particular en la Secretaría en donde trabajo.
” Y ahora que estoy en la misma situación, ¡¡¡porque así me tienen!!!
Por lo que ante este ambiente laboral confuso, desorganizado e impreciso, intento sobrevivir para aprovechar mi tiempo e intentar trascender aun en este panorama laboral enrarecido.
Remarca que ya es tiempo del cambio de ambiente laboral tanto de ella como de sus compañeras.
Mi querido Choco
Con el periodista Javier Vázquez Eguía no solo compartí la redacción de El Mercurio y los desayunos en la casilla frente al hospital de alta especialidad, los miércoles que íbamos por la nota al Congreso del estado, con el querido Choco me hermano el amor al oficio, la convicción que la vida agarraba sentido en cada nota y que a pesar de los cambios en el medio aquí seguíamos.
Mi querido Choco ya no está, los miércoles de junta en El mercurio nos dolerá ver su silla vacía…pero segura estoy que desde el cielo seguirá acompañándolos.