En un país donde no se castiga al que engaña sino al más débil, la compañía aérea AEROMAR sigue tomando el pelo a los tamaulipecos y a otros mexicanos que confiamos en alguna ocasión en sus servicios, promociones o atención.
Hoy por hoy, se ha convertido en una compañía captadora de dinero ajeno, mediante el pago de servicios y engaños que tienen para con el público en general. Explicamos:
Publicaron en Facebook una interesante promoción de vuelos desde y hacia la ciudad de México, partiendo de nuestra Ciudad Victoria, a un precio preferencial, con las consecuentes limitantes de toda promoción: un verdadero fraude, a decir de los usuarios que trataron –entre ellos, un servidor- de comprar un boleto redondo del viaje. Simplemente, no aparece en la página web, y en el teléfono de atención al cliente no tienen respuesta al respecto, para variar.
Ofertaron el vuelo en 1299.00, es decir, mil doscientos noventa y nueve pesos, según la promoción publicada, pero a decir verdad, nos engañaron de nuevo: no existe en la página, no la conocen las empleadas, y han comprometido la reputación de las agencias que confiaron en ellos y promocionaron este programa que dio a conocer la empresa que nuevamente nos engaña.
Con el código de tarifa POXTQ hacen la promoción y explican muchas cosas que no cumplen, que no difunden y que sigue siendo lo de todos los días: servicio deficiente, ineficiente, contraproducente y todas las agravantes que nos hacen pedir a lo tamaulipecos que nuestro gobierno gestione la llegada de otra línea aérea, toda vez que resultan fundamentales los servicios de transportación aérea.
Lejos, muy lejos quedaron los tiempos en que el director de la empresa era una persona consciente y responsable, que quería realmente ofrecernos un buen servicio y lo hacía apostando por la calidad y eficiencia de sus servicios, propiciando que hubiera excelencia en ellos, pese al costo que siempre ha sido elevado.
Hoy, insistimos, se ha convertido en una caja fuerte de ciertas personas que solo buscan apoderarse de nuestro dinero a costa de un servicio malo en todos sentidos.
Y los usuarios del servicio de transportación a la capital del país hacen causa común con las agencias de viajes, para solicitar que la compañía sea multada al menos por incumplimiento de esta tarifa promocional, y que se busque una empresa aérea que quiera y pueda dar respuesta a las demandas de los tamaulipecos, porque el servicio es muy necesario.
La publicidad engañosa fue distribuida a través de redes sociales y algunos medios de prensa escrita, pero no es real, es falsa o de plano, no la dieron a conocer ni a los diseñadores de la página de la empresa ni a los vendedores, pomposamente llamados entre sí “ejecutivos”, y que no son más que empleados de una compañía de baja calidad, de dudosa honorabilidad y de costos irracioales de acuerdo al mercado local y nacional.
Hemos padecido tarifas muy elevadas por años, sin embargo, había un buen servicio, y ahora con estas cosas, vemos tristemente que es más difícil poder llegar en tiempo prudente: habrá que viajar a Tampico,. Reynosa o Monterrey para tomar otro vuelo, porque, de plano, Aeromar no responde a las exigencias de la comunidad.
El problema no es único de Victoria: sabemos que hay otros destinos con el mismo asunto: publicidad engañosa, fraude, trampa, o como le quiera llamar: el caso es que Aeromar, para variar, no cumple.
No se entiende que tenga permiso para operar una compañía con tantos problemas de toda índole. Algo anda mal en la aeronáutica que permite que operen compañías con tan bajo perfil y respuesta social.
Deberían retirar la licencia de funcionamiento, y el gobierno tamaulipeco, buscarnos opciones a los ciudadanos.