No podemos negar que el mal prestigio de la Universidad Autónoma de Tamaulipas de antaño tenía mucho de mala fe más que de malos resultados. La verdad es que de nuestra universidad siempre han egresado buenos y brillantes profesionistas de las distintas áreas, la historia registra excelentes abogados, comunicadores, contadores, administradores, veterinarios, agrónomos, trabajadores sociales, psicólogos y más, por mencionar únicamente algunas de las carreras que se ofrecen en el campus Victoria, aunque hay que reconocer que se ha graduado también una cantidad de personas sin el perfil adecuado, y que desprestigian no a la UAT, sino a cualquier institución educativa, porque este problema es general y nacional.
Hay egresados de la UNAM o del Tec de Monterrey con y sin calidad, igual que los nuestros, y es menester el saber reconocer que tenemos en la UAT una gran calidad.
No podemos compararnos con ninguna institución educativa: no es sano, y nadie tiene la calidad que se exhibe en los campus de la UAT; somos una institución educativa con suficiente calidad como para que cualquier egresado se sienta orgulloso de ella.
Ya lo dijo el rector Enrique Etienne Pérez Del Río hace unos días al hablar del ranking de universidades públicas, y el esfuerzo que se hace diariamente nos ha permitido escalar muchos sitios, de ahí la importancia de seguir apoyando al Alma Mater tamaulipeca.
Y en ese tenor, se llevó a cabo en esta ciudad una exposición de las distintas Unidades Académicas y carreras que se ofertan a los bachilleres. El gimnasio Multidisciplinario fue el marco donde los muchachos ser dieron cita para ver qué y cómo ofrece la UAT estudios para todos en distintas áreas del conocimiento.
Es de agradecer que tengamos una Universidad oficial competente, con un buen y decidido apoyo gubernamental, federal y estatal, que nos ha permitido ser lo que somos.
¿Qué hay errores? ¡Ni dudarlo! No somos perfectos en la UAT, pero queremos serlo o al menos luchamos por hacer menos nuestros yerros, y ofrecer a los jóvenes que pretenden prepararse diariamente en nuestras aulas, la mejor y más actualizada preparación académica, que les de las armas necesarias que sean factor para enfrentar los retos profesionales y personales.
Hay mucho por lo que el gobierno debe sentirse orgulloso de la UAT, y eso se ha construido a través de los años, poco a poco, y nos ha permitido ubicarnos en el sitio que actualmente tenemos.
Y quienes hemos seguido de cerca la información universitaria hemos sito testigos –en el caso personal- de los rectorados de José Manuel Adame Mier, Humberto Filizola Haces, Jesús Lavín Santos Del Prado, José María Leal Gutiérrez y Enrique Etienne Pérez Del Río, y podemos certificar que en todos los casos ha habido avances académicos, cada vez mayores por consecuencia lógica, y que ubican a la UAT en el lugar que hoy disfrutamos muchos de los que a diario hacemos esfuerzos por levantar el vuelo y hacer que la juventud tamaulipeca lo haga con el mismo entusiasmo.
No aceptamos de ninguna manera las descalificaciones que hace gente desconocedora de la realidad de la UAT, y que critica por sistema, aunque, insistimos, no es una institución perfecta, pero sí es una Universidad que quiere seguir creciendo. Y eso lo sabe la sociedad tamaulipeca que ha depositado su confianza en ella.
Por eso, exhortamos a los muchachos bachilleres y sus familias a que den una vista a la UAT y sus opciones de preparación profesional, con la total certeza de que en sus aulas encontrarán lo necesario para enfrentar un porvenir promisorio, cada vez más competido, pero cada vez mejor para todos.
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