No me puedo suscribir al silencio sobre algunos hechos que están ocurriendo en el plano nacional y en torno al señor de Tabasco, propietario de un rancho con palabra altisonante.
Los mexicanos tenemos memorias y apenas escuchamos la palabra “liga” y el pensamiento vuela al video donde el secretario particular de Manuel Andrés López Obrador, René Bejarano, recibiendo fajos de billetes de un empresario argentino que finalmente fue recluido en la cárcel. A Bejarano no solo lo dejan libre, sino que ha sido junto a su esposa, diputados, Asambleísta en la Cámara de la CDMX, etc.
Hace unas semanas López Obrador fue denunciado por el gobernador veracruzano, Miguel Ángel Yunes, que recibió dinero de la administración de Javier Duarte, exgobernador de aquellas tierras jarochas.
El protagonismo del tabasqueño, dueño de MORENA, ahora regresó contra el expresidente Felipe de Jesús Calderón en franca y abierta crítica por la donación que hace a fundaciones de niños con cáncer.
En fin … Hoy inicia el tercer mes del año y según el Decreto gubernamental en 1995 quedó establecido que el mes de marzo sería el mes de la Educación Especial, dedicado a hacer conciencia de ofertar a los niños y adolescentes que tienen alguna discapacidad.
Aún a pesar de estar a 17 años de un nuevo siglo, el tema de la Educación Especial se reserva para referir a las personas -niños, adolescentes y adultos- con cierto problema físico o psicológico.
Cuentan los maestros de historia que desde la antigüedad, el rechazo estaba generalizado a los niños que a simple vista presentaban alguna deficiencia. En alguna cultura como la griega incluso se llegó al exterminio de estos infantes.
Los motivos por los cuales algunos seres humanos nacían con alguna deficiencia, poco o nada fueron estudiados por los hombres de ciencia. Hasta la Revolución Francesa no se había planteado nada en concreto, si bien de forma segregada, su educabilidad.
Apenas en Francia hacia el siglo XVIII se creó la escuela para ciegos Haüy en la que se educó Louis Braille, creador del sistema de lectura para los afectados visuales.
En los tiempos actuales podemos decir que existen hombres y mujeres que han incursionado en este campo con logros extraordinarios incluso al finalizar el siglo XX se propuso en España y en otros países la sustitución del término Educación Especial por el de Necesidades Educativas Especiales, lamentablemente la propuesta sigue en el tintero.
Para una parte de la sociedad siguen siendo personas con retraso mental, locura, demencia, incapaces de un aprendizaje significativo al grado que en algunos círculos les siguen apartando de la sociedad.
En México la misma Secretaría de Educación Pública ya tiene una infraestructura para atender a la población escolar que requiera los servicios especializados en este tipo de educandos.
La formación de maestros, incluso ya cuenta con toda un programa para la licenciatura en Educación Especial, impartida en ciertas Escuelas Normales tanto de Tamaulipas como del país.
Los niños, adolescentes y adultos con alguna discapacidad -física o psicológica- ya son atendidos en horarios regulares en planteles exprofeso, con instalaciones que les facilita el acceso a una mejor perspectiva social.
En cuestión laboral, el marco jurídico mexicano estimula a las empresas que contrata personas con alguna discapacidad.