La somatización

Con frecuencia escuchamos a personas que sufren de dolores constantes de cabeza, de espalda, de piernas. Otras se quejan de mala digestión, mala circulación, alta presión y muchas otras enfermedades como diabetes, ulceras gástricas, colitis, dermatitis, o cáncer, y otras.

¿Qué está ocurriendo en nuestro organismo?, ¿por qué la aparición de signos y síntomas que anuncian la presencia de alguna enfermedad?

El doctor Ramón de la Fuente nos dice, en su libro Psicología Médica, que en la medicina psicosomática la mente y el cuerpo no son dos instancias diferentes sino dos niveles de integración del organismo.

Partiendo de este postulado podemos entender que los factores psicológicos juegan un papel muy importante en el desarrollo de las enfermedades.

Entonces, podemos entender que en el desarrollo de los trastornos orgánicos, su génesis y evolución juegan un papel importantísimo los factores psicológicos.

Los periodos prolongados de emociones displacenteras como el mal humor, el rencor, la ira, la pena y la angustia influyen en el desarrollo, mantenimiento y exacerbación de enfermedades, abriendo la puerta de par en par para dejar expuestos a nuestros sistemas endocrinológico e inmunológico, con lo cual el organismo baja sus defensas y los niveles hormonales se disparan, es decir, el organismo en su totalidad queda expuesto disminuyendo drásticamente su equilibrio.

Todas esas emociones mal encausadas que no encuentran la salida y descarga adecuada se somatizan y aparecen, finalmente, como una patología.