Nuevo Laredo, Tamaulipas.- El gerente de la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (Comapa), Rodolfo González, reconoció que los brotes de aguas negras ubicados debajo del puente del bulevar Anzures, construido en la administración municipal de Carlos Cantúrosas, desembocan en El Laguito, contaminándolo aún más.
Se trata de na obra etiquetada en la anterior administración, pero que no fue construida, por lo que parte de la tubería e encuentra esparcida por el área de la colonia Los Presidentes y el arroyo El Coyote, lo que denota que se abandonaron las obras en la administración anterior.
De acuerdo a información oficial, este colector existe solo en el poniente de la ciudad, en una extensión aproximada de mil 237 metros lineales y a un costo de 18 millones 609 mil pesos, pero los trabajos en esta parte fueron abandonados y la mayoría de los tubos retirados.
Al preguntarle al gerente de Comapa sobre el asunto, dijo que este problema quedará solucionado al terminar la primera etapa de construcción de este colector al iniciar la segunda etapa, y aseguró que con ello esos brotes de aguas negras que se prometió el trienio anterior serían eliminados, ahora sí se hará.
Dijo desconocer las razones por las que el ex alcalde Canturosas no inició ni terminó esta obra que sería paralela al bulevar Anzures, aunque Rodolfo González trabajó con el ex alcalde en la Dirección de Egresos, y su padre fue gerente de Comapa.
“Son administraciones anteriores, y desconozco la situación, pero agradezco la información que nos envíen de este tipo de problemas para atenderlos, y lo tenemos contemplado en Comapa, para atenderlo junto con Obras Públicas, y lo resolveremos de manera definitiva”, explicó.
Reconoció que los actuales colectores son insuficientes para dar cabida a la gran cantidad de aguas residuales de las colonias aledañas, aunque en un recorrido realizado por el área, se detectó que las aguas residuales no solo brotan de media docena de alcantarillas, sino que se vierten de manera directa al arroyo, a juzgar por la gran cantidad de líquido contaminado que corree por su cauce.
“Se taponean, se obstruyen, y es lo que provoca esos brotes, y por eso hay que repararlos y meterles la tubería del tamaño necesario”, explicó, aunque dijo que no toda esa agua va a dar al laguito, pese a que las evidencias demuestran lo contrario.
El colector Anáhuac, que se presume debe atacar este problema una vez que termine la primera etapa de este colector, dentro de tres o cinco meses, por lo que deberán para otros meses antes de iniciar las obras en este lugar y eliminar esas descargas de aguas negras.