American “Ninis”

Valga el término para lustrar lo que acontecerá en breve en nuestro país: nos llenaremos de talentos… desempleados, de gente que, con preparación y estilo de vida aceptable, tendrá que engrosar las filas del desempleo y probablemente, parte de ellos acabarán en malas manos, producto de la angustia y la necesidad de subsistir.
Y ese grupo ser verá engrosado por aquellos a los que se ha dado en llamar “Dreamers”, que más o menos quiere decir “soñadores”, y que corresponde a la gente que por alguna razón ha crecido en los Estados Unidos o ha tenido que desarrollarse allá, lejos de casa, huyendo de la inseguridad y la mala situación económica nacional, desarrollando su preparación en el vecino país del norte, y logrando una preparación que les ha permitido lvivir con un salario decoroso.
De todos es sabido que en nuestro país ganamos una miseria, a excepción de los que hacen las leyes y se sirven con la cuchara más grande y el cinismo más manifiesto, con salarios insultantes para la economía nacional, y que sin recato alguno, presumen sus conquistas “revolucionarias” y también de partidos que no corresponden al que actualmente está en el poder.
Y es sabido de todos que la oferta educativa no es igual, de ahí la diferencia entre estudiar aquí y allá: cuando llegamos con un título extranjero, por lo general nos abren las puertas y nos pagan mejor, aunque no es siempre esta acción la que prevalece.
La Universidad Georgetown presentó un reporte que habla de la comunidad hispana y las carreras universitarias e ingresos, es decir, al relación entre ambos conceptos, y ahí dice que las carreras mejor pagadas en Estados Unidos son las que derivan de las ciencias exactas como la farmacéutica y administración, seguidas por la ingeniería como la química y eléctrica; en tercer lugar, las del rubro tecnológico como informática.
Hablan de ingresos que van desde los 67 mil a los 90 mil dólares anuales, o sea, alrededor de un millón 333 mil y un millón 791 mil pesos por calendario, lo que en México, salvo ser uno de esos 500 “afortunados” que cobran como diputados, no tiene nada que ver con la realidad laboral.
Aquí, si bien le va a un investigador, cobrará sobre 20 o 30 mil pesos al mes, que equivale a menos de 500 mil anuales, y que no se compara con lo que se gana en EEUU. En general, en México Según el mismo estudio, los ingresos oscilan entre los 243 mil y los 368 mil pesos anuales en los mismos rubros.
Y así, llegarán muchos “dreamers” que no tendrán oportunidad alguna de vivir decorosamente en una nación tan castigada como la nuestra.
Y con las políticas que se han instrumentado allá, seguramente veremos a muchos que vendrán a engrosar las listas de desempleo e injusticia social, haciendo más grande la brecha económica entre la clase política y la ciudadanía, ya que el estudio y preparación no corresponde al salario percibido.
Es por ello que toma vigencia la actitud de líderes industriales y comerciales que aseguran que algo hay que hacer parra que mejore el asunto de los dineros en México, y que los que juegan a hacer política no cobren con el descaro de todos ya conocido, esa cantidad de miles de pesos, además de compensaciones, prestaciones y una que otra “dádiva”, “comisión” o “moche” que solicitan a quien entrega bienes o servicios, y que de todos es conocido, aunque nadie se atreve a denunciarlo porque es sabido también que no se hace nada por castigar a los bribones, y si no, hay que ver los casos el de Duarte y muchos otros “distinguidos” ex gobernadores, es funcionarios y servidores públicos en activo.
La reflexión nos lleva a pensar que es tiempo de exigir algo más justo:; que se pague lo que debe a estos señores de la política, y que se estabilicen salarios para investigadores, profesionistas bien preparados y técnicos de los que necesita el país, y se les deje de sub emplear, porque para ganar los “tres centavos” que les dan por mes, la verdad es que estamos fabricando “ninis”, y pronto importaremos una buena cantidad de ellos.
Y para ser sinceros, México no está preparado para ello.