A veces nos sentimos sí como que nada nos parece, como que estamos más que amargados, y como que vemos todo lo negativo de nuestra gente, ciudad o autoridades.
Si bien es cierto que esa actitud ha sido asumida en base a lo que vivimos a diario, a lo que leemos y vemos sobre la impresionante cantidad de dinero que se han robado quienes han tenido nuestra confianza para gobernar, y la cantidad de ellos que siguen paseándose en la impunidad, también es cierto que tenemos que voltear a ver lo que se hace y lo que podemos nosotros hacer para vivir con menos amarguras y con una mejor calidad de vida, porque, finalmente, eso es lo que merecemos.
Y Victoria no es la excepción: su gente, nosotros, vivimos quejándonos de muchas cosas producto de la impunidad que a diario se pasea frente a nosotros, pero insistimos en que hay una enorme necesidad de ver las cosas de una manera distinta.
Salir a la equina y ver limpios los tiraderos de basura habla de dos cosas: el compromiso del alcalde Oscar Almaraz Smer de proporcionar un eficiente servicio, y la colaboración de los vecinos que ya no sacan la basura desde la mañana u horas antes, pretextando que se van a trabajar o más.
Cierto: cuando uno trabaja no puede estar exactamente cuando pasa el camión recolector, pero… ¿Necesitamos camión a la puerta en horario que a cada uno convenga?
Somos más de 300 mil almas, más de 300 mil horarios, gustos y necesidades, y no se puede dar gusto a todos con la infraestructura que ya se ha reforzado y eficientado.
Personalmente, nos entristece ver esos montones de bolsas de desperdicios de la gente que se queja de que no pasa el camión, pero cuando lo hace, están muy ocupados para colaborar.
Es importante recordar que la ciudad y su mantenimiento es responsabilidad de todos y no de la autoridad: si no hacemos un esfuerzo, viviremos siempre en el mismo chiquero de antaño.
Y con la consabida disculpa, el columnista quiere destacar que en muchos puntos de la ciudad los victorenses ya no sacamos antes las bolsas, y evitamos que animales las desperdiguen y hagan un tiradero de grandes proporciones.
¿Qué hay sitios donde no llega en forma eficiente? Sí, debe de haberlos, pero no podemos dejar de reconocer que hemos avanzado, y que si antes la basura era un enorme problema, sigue siendo un conflicto social, pero en menores proporciones, gracias, insistimos, a la comunión entre autoridad y ciudadanía.
Y también motiva ver al alcalde Almaraz casi todas las mañanas haciendo recorridos, pero más que para la foto, para constatar que se sigue trabajando.
Los pesimistas afirman que falta muchísimo y que la ciudad necesita más limpia, más bacheo y muchas cosas más, y los otros, los que queremos a Victoria, podemos pensar que la presidencia está haciendo un gran esfuerzo, y que si hay dinero, si todos pagamos lo que debemos, podría haber más recursos para mejorar nuestro entorno de vida, pero eso depende en gran parte a todos nosotros, los que hacemos posible que Victoria sea lo que es.
Y somos, realmente, los que hemos elegido quien nos administre, pero como todo en la vida, se requiere participar, hacer lo nuestro.
Sinceramente, es agradable ver la transformación paulatina de la capital tamaulipeca, y quisiéramos que fuera más inmediata, aunque entendemos que no es posible a otro ritmo.
Le dimos el voto de confianza en las elecciones; lo que sigue en ese sentido, es pedir a nuestras autoridades que no aflojen el paso, y que siga habiendo avances, con la idea de que sean mayores, más significativos y más directos, pero entendiendo que para todo ello se necesita voluntad.
Pero de ambas partes: ciudadanía y autoridad, para que los resultados nos satisfagan a todos, y podamos volver a presumir la Victoria que todos queremos tener y ver para los demás.