Reynosa Tamps….Mas allá del escándalo mediático generado por la iniciativa del Ejecutivo Estatal de reformar algunos artículos del Código Penal del Estado, presentados, sometidos a discusión y aprobados por el pleno del Congreso del Estado. Finalmente el Gobernador del Estado decidió reservarse la firma y publicación ante el Periódico Oficial del Estado para cobrar vigencia tales reformas. La brasa ardiente “quemó” las manos y evidenció la ignorancia y torpeza deliberada de los diputados locales del Partido Revolucionario Institucional.
Si bien es cierto que la bancada del PAN actuó en consecuencia a la línea oficial. Los diputados del PRI que debieron servir como contrapeso a la aberrante iniciativa declarada con precedente en otros estados como Inconstitucional. Se tradujo en una vergüenza y humillación que debiera ser motivo de la renuncia de los diputados Alejandro Ettiene Llano y Rafael González Benavidez.
Ambos diputados priistas fueron presidentes del Tribunal Superior de Justicia en el Estado y conocen a la perfección el marco legal, sus argumentos tibios de haberse presentado la iniciativa a “bote pronto” y no tener el tiempo para revisarla y conocer ponencias similares y sus consecuencias, aun los exhiben más al haber votado tales reformas sin tener la certeza de lo jurídicamente factibles y si no contravenían preceptos constitucionales, como así ocurrió.
González Benavidez y Ettiene Llano demostraron su incapacidad como conocedores de la Ley al votar la iniciativa y no haber realizado una sola objeción a la misma, aun cuando se tenía conocimiento de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación había declarado Inconstitucionales las denominadas “Leyes Mordaza”.
Los dos diputados priistas han cubierto de vergüenza a su partido que los colocó ahí en forma plurinominal como pago a su lealtad y sumisión y de paso dejaron claro que como representantes populares se deben a sus interés y no de los ciudadanos.