Los hijos propios

Y no son siempre los que provienen de la madre, los biológicos, sino los del corazón…
Hay muchas teorías acerca de los hijos y sus procesos para conformar una familia, que tienen que ver con los padres biológicos y los que no lo son, es decir, los que han elegido ser padres de esos pequeños olvidados de sus progenitores y a veces pareciera que de la mano de Dios.
Miles de casos al año de quienes tienen la fortuna de poder experimentar la paternidad en cuerpo propio y no desean quedarse a vivirla y disfrutar lo que ello significa, con sus momentos positivos y no tanto, con las angustias propias de la enfermedad o situación difícil por la que atraviesa cualquier ser humano, y que impacta fuertemente en el hogar.
Los que no han querido o podido ser padres tienen muchas cosas de qué perderse, y otros, sin embargo, que no han podido por diversos motivos, han elegido ser precisamente “padres”, en toda la extensión de la palabra.
Pero como suele suceder, la burocracia impide muchas veces que los pequeños ubicados en Casas Hogar –como se llama pomposamente a los hospicios y orfanatorios- puedan aspirar a ser padres de una criatura que eligen y los elige con su mirada y su corazón, y que conforma lo que será una real y verdadera familia.
La verdad, quien ha tenido un hijo adoptivo o ha sido adoptado sabe que es una bendición el hecho de buscar mediante cuestiones legales hacerse de la paternidad para con alguien, y entregar todo lo que se es en ara del bienestar de ese ser.
Y para ello, se ha dispuesto una reforma a tan importante legislación que tiene como objetivo principal facilitar los trámites engorrosos que hay, y que muchas veces desalientan a los virtuales padres, dejando a un niño solo, a una pareja sin sueños, y lejos, muy lejos la posibilidad de formar una familia.
Entre otras cosas, la ley contempla que los pequeños y jóvenes susceptibles de adopción puedan incorporarse a lo que podría ser su nuevo hogar desde el inicio del trámite, para facilitar más las cosas, y que el escudo se vaya rompiendo, para que los padres comiencen a derramar ese amor y preocupación por los pequeños en cuestión.
Según autoridades del sistema DIF Tamaulipas, en voz de su directora Omeheira López, la ley busca que se vayan integrando al iniciar el proceso, sin necesidad de esperar a que concluya el procedimiento judicial que puede drar varios meses.
Se trata, pues, de que ellos tengan una vida digna a la brevedad posible, y no esperen los términos de ley, los tiempos que son terribles, para poder disfrutar de un día de convivencia o de sala en casa con sus familiares.
Recordó la funcionaria que hay pequeños que llegaron de meses a la Casa Hogar, y tienen 5 o 6 años de existencia y no han salido de estos sitios, que si bien es cierto que no son malos, nunca serán mejores que un hogar funcional, donde papá y mamá estén pendientes del o los muchachos que tienen.
Son casi mil niños los que están en las casas hogar, y están esperando que alguien vaya por ellos para comenzar a formar una familia. En ese sentido, la funcionaria ha hecho hincapié en que se requiere de más voluntad para que los chicos tengan pronto su grupo social familiar lleno de bondad y amor, y que sean prodigados de amor, ternura y formación, propios para cualquier persona.
También dijo que al otorgar una adopción, el DIF estará vigilante por espacio de dos años, a fin de garantizar que la medida fue adecuada y que se tiene realmente a una nueva familia en condiciones de desarrollarse y crecer juntos, sin el pretexto de que porque son adoptados se les tratará en forma diferente.
En ese sentido, aclaró que la primera Dama de Tamaulipas, Mariana Gómez de García ha insistido en que se agilicen estos procedimientos, en bien de los muchos pequeños ávidos de un hogar.