Nuevo Laredo, Tamaulipas.-El secretario de Obras Públicas, Rubén Ramos, dijo que al reabrir de nueva cuenta un acceso a la colonia Concordia, que durante la anterior administración había sido cerrado por el entonces titular de esa dependencia, Carlos Germán de Anda, fue a ‘petición’ de los colonos de dicha colonia a la primer síndico, Dorina Lozano.
Dijo que fue autorizado la apertura de la calle lago de Catemaco, luego de algunas adecuaciones a la avenida Reforma, las que tendrán un costo superior al millón de pesos, ya que de tener tres accesos a esa avenida, solo cuenta con uno que en horas pico, se convierte en un cuello de botella y molestia para los vecinos del sector de la calle Emiliano Zapata, único acceso.
“Si observamos que esto pudiera suceder, pero se hizo para agilizar lo que es la fluidez de esa avenida (Reforma), pero trataremos de reorganizar los semáforos, ya que habrá dos que interrumpirán la fluidez, pero irán sincronizados”, explicó el funcionario.
Reiteró que el millón de pesos será para la instalación de los semáforos que estarán a escasos 100 metros del que ya existe en la calle Emiliano Zapata y Reforma, y dijo que el resto del trabajo son solo adecuaciones para el nuevo acceso.
Para ello, dijo Ramos que previamente se habló con la Asociación de Constructores, la Cámara de la Industria de la Construcción, y los colegios de arquitectos y de ingenieros, organismos que participaron en la anterior administración para el cierre de los accesos a esa colonia, y que serán los mismos que reabrirán el accesos cerrados.
“Pero el alcalde escucha mucho de la calidad de vida de los ciudadanos de ese sector, y accedió a hacerles ese acceso, aunque nos lleva a un costo, pero fue tomado en cuenta”, comentó.
Rubén Ramos participó en el cierre de los accesos de dicha colonia durante el mandato del alcalde Carlos Canturosas, al ser subsecretario de obras públicas, y estar al mando del titular de la dependencia, Carlos Germán de Anda, quien ha sido criticado por algunas obras que de igual manera han sido muy criticadas, como el puente de la calle Anáhuac, conocido ya popularmente como ‘El Tobogán’, parte de la carretera nacional y su tramo con el bulevar Colosio, y el parque ‘La Península’, que fue cerrado a las personas por ser un serio riesgo a su integridad un puente que no soportó el peso.