Dicen las/los que saben que en la historia de la humanidad se cuentan hazañas de gran valentía donde los hombres luchan y mueren por defender su pueblo, sus familias y sus ideas. Pero como hay actos loables también los hay detestables. La confianza es algo que el ser humano valora mucho y solo hay un acto que es capaz de destruir por completo esto: LA TRAICION.
Esta es una de las cosas más despreciables, habiendo destruido reinos, familias y alianzas. Hay traidores que cambiaron de bando para destruir o intentar destruir por lo que antes se desgarraban las vestiduras.
Incluso Dante Alighieri ubica a los traidores en el último círculo del infierno ya que considera a la traición como el peor pecado.
Que decir de la historia del apóstol que traiciona a Jesús, por 30 monedas de plata, es conocida por todos a tal grado que a veces nos referimos como judas a alguien que comete una traición.
Pero eso es parte de nuestro imaginario colectivo.
Hablar de Felipe Garza Narváez hacer referencia a un hombre super apapachado por su partido de toda la vida: EL PRI.
El periodista Alberto Guerra resume en su columna Crónicas políticas que es Felipe Garza Narváez hizo una carrera política de 30 años en el PRI, aunque sus inicios fueron como vocero de la UAT en la zona sur, desde sus tiempos de estudiante.
Tres veces diputado local por el mismo distrito, por votación directa, no plurinominal, Felipe ha sido también dirigente estatal de la CNOP y del mismo comité estatal del partido tricolor, fue el Coordinador de Prensa de Baltazar Hinojosa como candidato a Gobernador de Tamaulipas, además de funcionario federal…
De que a Felipe le fue bien y muy bien no duda cabe; ahora con su vida resuelta gracias a los servicios prestados al partido de sus amores anuncia su despedida y lo hace buscando todos los reflectores, en evidente búsqueda de nuevos postores políticos.
MORENA…PAN…qué más da.
PD. Hoy a las once de la mañana tiene su conferencia de prensa en Don Elías…para anunciar con bombo y platillo que abandona el barco tricolor.