Abusivos

No se puede utilizar otra expresión cuando nos referimos a todos esos malos victorenses –y de otros lares- que abusan de su estatus, denigrando a los demás, en este caso, los que andamos a pie en ciertas horas del día, y que tenemos que padecer los abusos de automovilistas y propietarios de viviendas que piensan que el pueblo es de ellos.
Se olvidan que Victoria es la casa de todos, y que todos tenemos obligaciones, pero también tenemos derechos que si la autoridad no hace valer es porque no se quiere meter en conflictos con quien abusa de su situación social, política o económica, o toras juntas.
No se concibe que quienes ostentan la propiedad –o alquiler- de alguna vivienda en plena avenida Francisco I. Madero, la que conocemos como “el 17” piensen que les debemos pleitesía, y consideren que los derechos como automovilistas son mayores que los de nosotros, los ciudadanos.
Mucho abuso de poder e influyentismo se palpa en cada manzana: vemos casas de gente que mandó construir una inoperante rampa en el frente de su casa, y por ese solo hecho no permiten que nadie se estacione en “su” frente, cuando lo que está obligado el ciudadano a respetar es la entrada de vehículos, pero no el frente completo. No nos permiten estacionarnos, y si usted osa decirles algo, puede sufrir daños en su vehículo, al más puro estilo porro o delincuencial.
Otros, pintan de azul sus frentes, como si Victoria fuera la capital mundial de los discapacitados: hay más frentes azules que personas con requerimientos especiales
En ese sentido, hacemos votos porque la autoridad competente haga algo, y se establezca por ley –ojo, Congreso- la obligatoriedad de renovar este tipo de permisos. Hay muchas casas de victorenses discapacitados que ya fallecieron, y sus deudos abusan de ese “privilegio” y siguen usando su frente azul para garantizarse un lugar, como si fueran especiales más que otros.
Señores: ¡noticia! Todos somos iguales, y nadie tiene esos privilegios solo por llevar cierto apellido o tener amigos en la Presidencia o en otro nivel de autoridades.
En el caso de los que abusan, vemos, por ejemplo, frente a la Secretaría de Salud que usan la banqueta como estacionamiento. Entendemos que faltan lugares para tanto empleado, pero los peatones no tenemos por qué pagar estas cosas, y tenemos también derechos.
Ahí podría ir un grupo de agentes de tránsito y llenar de multas a esos abusivos, y con ello, tendría el Ayuntamiento más recursos para obras, suponemos.
Lo grave es que estos “privilegios” abusivos existen hace muchos años, y los encargados de vigilar no lo hacen porque benefician a conocidos, afectando la imagen de la autoridad municipal y del propio alcalde Oscar Almaraz, que todos los días sigue trabajando por los habitantes de la capital tamaulipeca, y mucho de lo que hace se mancha con estas actitudes prepotentes y faltas de conciencia cívica y educación.
Ya nos reclamaron algunas personas por este hecho, diciendo que tienen derechos por vivir en el 17, pero se olvidaron de los derechos de los demás, en una actitud cotidiana: el egoísmo en su más pura expresión.
Hacemos votos, y pedimos a la autoridad municipal poner orden en este sentido, e infraccionar a esos abusivos que se estacionan en la banqueta, y por otr aparte, evitar, prohibir que todo mundo pinte de azul su frente de casa, para dejarnos sin poder estacionarnos en forma adecuada y legal.
Finalmente, todos tenemos los mismos derechos, y nadie debe mantener esos privilegios propios de señores feudales, de funcionarios de angora, o de los prepotentes que llegan cíclicamente a nuestra ciudad con aires de perdonavidas, haciendo de las suyas, en detrimento de los victorenses y de los derechos de todos.
Es aquí donde la autoridad debe hacer valer su posición, y por qué no decirlo: hacerse de recursos a costilla de los prepotentes e infractores. ¿No cree usted?