El mejor resultado

Cuando el columnista acudió con Cecilia Silguero, nutrióloga de esta ciudad, pensó básicamente en la forma en que la ropa podría o no ajustar en su humanidad: había muchas prendas que ya no ajustaban adecuadamente y dejaban marcas, lastimaban, lo que, en buen español habla de sobrepeso, o sea: estás gordo, y no le des más vueltas.
Ceci Silguero es una joven y guapa nutrióloga que tiene dedica la mayor parte de su tiempo a atender a quienes tenemos problemas de sobrepeso, aunque hay que reconocer que la gran mayoría de los pacientes acudimos por aspectos estéticos, dejando a un lado lo más importante: la salud.
En el caso del columnista, había ya cambiado su régimen de control de la diabetes por un tipo de insulina que, malamente, no se encuentra en ningún cuadro básico de medicamentos del Sector Salud y tiene un costo elevado, pero bueno, hay que pagar algo por el control adecuado, y así lo hemos entendido.
El médico internista Ricardo Arias decidió que utilizáramos Insulina Ryzodeg en dosis que fueron ajustándose de acuerdo a los resultados de los niveles de glucodsa en sangre, hasta llegar a 40 unidades diarias, por la noche en dosis única, lo cual resultó ser muy buena alternativa, ya que un solo piquete era el “responsable” de nuestras glicemias cotidianas.
Al iniciar con Ceci el tratamiento y dieta, encontramos que por la madrugada experimentábamos episodios difíciles, reconocidos con los síntomas de hipoglucemia o baja pronunciada –mucho- de los niveles de glucosa, y teníamos que levantarnos a consumir algo muy dulce.
Por cuestiones naturales, decidimos cambiar de estrategia y aplicarnos 5 unidades menos de insulina, lo que no mejoró mucho los controles, pero teníamos la esperanza de que así sucediera.
Bajamos a 30 unidades diarias, con mejores resultados, aunque todavía eran difíciles.
Bajamos a 25… 20… hasta llegar a 15 unidades nocturnas.
El resultado:; amanecer con niveles de glucosa entre los 80 y 120 mg/dl., lo que consideran los expertos como un buen control en todos sentidos.
Sucedieorn muchas cosas: dejamos de comer chatarra al por mayor, mejoramos hábitos alimenticios, acostumbramos al organismo a comer y no a tragar, es decir, aprovechar al máximo lo que se consume, pero también nos gustó que bajamos 8 maravillosos kilogramos, recuperando el guardarropa que teníamos ya casi desechado.
Lo mejor de todo fue, en definitiva, el control glicémico, los niveles de azúcar en la sangre que mejoraron sustancialmente con una dosis mínima de insulina, que también es, por una parte, ahorro importante considerando que la insulina de calidad no la otorga ningún sistema oficial de salud, y sobre todo, la expectativa de poder vivir mejor cada día, porque el organismo está respondiendo mucho mejor.
Hemos de reconocer que el acercamiento con Ceci fue por aspectos estéticos y cómodos, y no pensamos en lo más importante.
Hoy, iniciando el mes de mayo, gradecemos a la vida el que se haya cruzado en nuestra existencia una nutrióloga con tanta capacidad y espíritu de colaboración para con sus pacientes, y estamos muy contentos con los resultados obtenidos, porque de ellos dependerá en mucho el vivir con calidad o no, el mejorar los niveles de glucosa, el aprender a comer de nuevo, y dar al organismo lo que realmente requiere.
Y la verdad sea dicha: lo que ha impactado el plan nutricional de Ceci Silgüero ha sido determinante para mejorar inclusive nuestro proceder hacia lso demás.
No hay palabras para agradecer que existan profesionistas abocados a sus pokstulados, y que puedan ayudarnos a tantos y tantos pacientes que realmente requerimos este tipo de apoyos.
Por eso, agradecer a Ceci Silguero, de AMED nutrición, es lo menos que podemos hacer por haber impactado en nuestra salud en forma positiva.