-Incertidumbre y zozobra invade a los reynosenses
-Víctimas inocentes caen durante el fuego cruzado
-Critican lentitud en funcionamiento del semáforo de alerta
PARA mala fortuna de los habitantes en la petrolera ciudad Reynosa, no cesa la violencia derivada por la disputa del poder entre dos grupos delincuenciales.
Los enfrentamientos entre civiles armados y de estos contra las fuerzas federales se dan a cualquier hora del día o de la noche, colapsando la actividad cotidiana y la tranquilidad ciudadana.
La reciente muerte del capo mafioso dominante, en un intercambio de fuego con la Marina Armada de México, desató una pugna interna que mantiene en zozobra a los reynosenses.
De poco o nada han servido las reuniones del Gabinete de Seguridad del gobierno Federal, ni tampoco el incremento de policías federales y de tropas militares para patrullar ese municipio fronterizo.
Lamentablemente, la zona de guerra en que prácticamente se ha convertido ciudad Reynosa está afectando seriamente los sectores productivos de la región. Otro efecto colateral es el ausentismo escolar y la psicosis que envuelve a los ciudadanos de buen vivir.
También, la pugna entre los individuos fuera de la ley ha dejado como saldo la pérdida de vidas inocentes al quedar en medio de las balaceras.
La sociedad reynosense no da crédito a los boletines oficiales que intentan minimizar los hechos, toda vez que las redes sociales dan cuenta con mayor objetividad de los hechos violentos y sus resultados.
El funcionamiento inadecuado del semáforo de alerta es acremente cuestionado por los ciudadanos, toda vez que informa de posibles situaciones de riesgo con amplio retraso. En consecuencia, en las últimas fechas, el semáforo de alerta no ha advertido con oportunidad, por lo que los habitantes quedan a merced del fuego cruzado.
Con todo y la buena intención del gobierno estatal y el apoyo del gobierno federal, lo cierto es que los combates continúan en esa ínsula norteña que tiene como vecina fronteriza la ciudad de Hidalgo, Texas. Los esfuerzos del mandatario FRANCISCO JAVIER GARCIA CABEZA DE VACA y el secretario de Gobernación MIGUEL ÁNGEL OSORIO CHONG, desafortunadamente, no han arrojado los resultados que se esperaban.
Como si lo que sucede en Reynosa no fuera suficiente, en la capital tamaulipeca los hechos de sangre derivados del crimen organizado continúan a la orden del día. La versión oficial indica que se trata de ajuste de cuentas entre grupos delictivos.
Aunque esporádicamente, también las redes sociales en las tres veces heroica Matamoros reportan enfrentamientos entre civiles armados y efectivos militares.
Como efecto colateral, el pasado miércoles, el tesorero de un club de tiro, caza y pesca fue balaceado por policías estatales de Fuerza Tamaulipas al confundirlo con un delincuente. En el mismo escenario, varios vehículos que se encontraban estacionados recibieron impactos de arma de fuego de grueso calibre.
Sin ánimo de comparaciones odiosas, las situaciones de riesgo que se han presentado en la tierra de Rigo Tovar en nada se asemejan a las que ocurren tanto en ciudad Victoria como en Reynosa.
Aunque, eso sí, en los tres municipios tamaulipecos es evidente la impunidad con que se desplazan los integrantes de los distintos grupos delictivos.
Ante el reclamo de la sociedad en esa ciudad petrolera, se da como un hecho que el gobierno federal enviará más tropas para recobrar la tranquilidad social y someter a los transgresores de la ley.
Y hasta la próxima.
[email protected]
Por Mario A. Díaz
Reynosa…..zona de guerra
-Incertidumbre y zozobra invade a los reynosense
-Víctimas inocentes caen durante el fuego cruzado
-Critican lentitud en funcionamiento del semáforo de alerta
PARA mala fortuna de los habitantes en la petrolera ciudad Reynosa, no cesa la violencia derivada por la disputa del poder entre dos grupos delincuenciales.
Los enfrentamientos entre civiles armados y de estos contra las fuerzas federales se dan a cualquier hora del día o de la noche, colapsando la actividad cotidiana y la tranquilidad ciudadana.
La reciente muerte del capo mafioso dominante en un intercambio de fuego con la Marina Armada de México, desató una pugna interna que mantiene en zozobra a los reynosenses.
De poco o nada han servido las reuniones del Gabinete de Seguridad del gobierno Federal ni tampoco el incremento de policías federales y de tropas militares para patrullar ese municipio fronterizo.
Lamentablemente, la zona de guerra en que prácticamente se ha convertido ciudad Reynosa está afectando seriamente los sectores productivos de la región. Otro efecto colateral es el ausentismo escolar y la sicosis que envuelve a los ciudadanos de buen vivir.
También, la pugna entre los individuos fuera de la ley ha dejado como saldo la pérdida de vidas inocentes al quedar en medio de las balaceras.
La sociedad reynosense no da crédito a los boletines oficiales que intentan minimizar los hechos, toda vez que las redes sociales dan cuenta con mayor objetividad de los hechos violentos y sus resultados.
El funcionamiento inadecuado del semáforo de alerta es acremente cuestionado por los ciudadanos, toda vez que informa de posibles situaciones de riesgo con amplio retraso. En consecuencia, en las últimas fechas, el semáforo de alerta no ha advertido con oportunidad por lo que los habitantes quedan a merced del fuego cruzado.
Con todo y la buena intención del gobierno estatal y el apoyo del gobierno federal, lo cierto es que los combates continúan en esa ínsula norteña que tiene como vecina fronteriza la ciudad de Hidalgo, Texas. Los esfuerzos del mandatario FRANCISCO JAVIER GARCIA CABEZA DE VACA y el secretario de Gobernación MIGUEL ÁNGEL OSORIO CHONG, desafortunadamente, no han arrojado los resultados que se esperaban.
Como si lo que sucede en Reynosa no fuera suficiente, en la capital tamaulipeca los hechos de sangre derivados del crimen organizado continúan a la orden del día. La versión oficial indica que se trata de ajuste de cuentas entre grupos delictivos.
Aunque, esporádicamente, también las redes sociales en las tres veces heroica Matamoros reportan enfrentamientos entre civiles armados y efectivos militares.
Como efecto colateral, el pasado miércoles, el tesorero de un club de tiro, caza y pesca fue balaceado por policías estatales de Fuerza Tamaulipas al confundirlo con un delincuente. En el mismo escenario, varios vehículos que se encontraban estacionados recibieron impactos de arma de fuego de grueso calibre.
Sin ánimo de comparaciones odiosas, las situaciones de riesgo que se han presentado en la tierra de Rigo Tovar en nada se asemejan a las que ocurren tanto en ciudad Victoria como en Reynosa.
Aunque, eso sí, en los tres municipios tamaulipecos es evidente la impunidad con que se desplazan los integrantes de los distintos grupos delictivos.
Ante el reclamo de la sociedad en esa ciudad petrolera, se da como un hecho que el gobierno federal enviará más tropas para recobrar la tranquilidad social y someter a los transgresores de la ley.
Y hasta la próxima.
[email protected]