La otra riqueza

Cuando participamos con las autoridades del Fondo Nacional para Actividades Sociales –Fonapas- en Tamaulipas, tuvimos la maravillosa y única oportunidad de colaborar muy estrechamente con dos grandes de la fotografía: el mexicano Guillermo Aldana y el estadounidense Kenneth Garrett, quienes fueron contratados para llevar a cabo un trabajo consistente en la memoria fotográfica de todo el estado en todas sus actividades, en un material único en el que participamos, y que se debería encontrar, -suponemos que aún- en el acervo de la Biblioteca Pública “Marte R. Gómez” de ciudad Victoria.
Era un material único desde varias perspectivas, siendo la de Aldana la que nos marcó el camino del desarrollo profesional, sin olvidar a Garrett, un excelente fotógrafo, ambos, de National Geographic.

El destino y la mala gente hizo que dejáramos esas relaciones, pero lo aprendido y visto se quedó grabado como cada placa disparada con una cámara en película Kodachrome 64: fue único este trabajo.
Y ahí tuvimos oportunidad de viajar con un barco camaronero –junto con Keneth- en el puerto de Tampico, para vivir una travesía completa de pesca, o de ir a San Fernando y sus grandes campos de sorgo para ser testigos de la trilla y todo el procedimiento mediante el que se sustrae de la madre naturaleza el grano, para llevarlo a donde se procesa y convierte en muchas cosas.
Vivimos el Tamaulipas productivo, turístico, social, cultural y de todos los rubros: Garrett y Aldana no dejaron nada a la imaginación y nos ayudaron a enamorarnos aún más de la entidad que nos ha dado todo.
Y hoy en día vemos que la producción tiende a volver a esos niveles en los que nuestros hermanos del campo vivían maravillosamente la experiencia, cuando el sorgo se jugaba un mejor precio por tonelada y el algodón también, al igual que le maíz de Río Bravo y al Ribereña.
Había mucho de qué sentirse orgulloso, y hoy las cosas cambiaron por diversos motivos, entre los que se encuentra la inseguridad de ser productor. Santa Engracia dejó su sitio naranjero para mejor ocasión y así, cambiamos nuestros destinos muchos tamaulipecos.
Pero hoy, vemos que hay acciones en el gobierno estatal y federal que tienen como objetivo el que haya mejores apoyos y mejores resultados, porque, finalmente, la siembra y más, si no hay buen resultado, no sirve de nada. Así de claro.
El gobernador Cabeza de Vaca ha pedido a su gabinete de producción se pongan a trabajar conjuntamente con los productores para que haya mejores resultados y la riqueza o el bienestar regresen a esas cientos de familias del campo que emigraron muchas, pero que siguen esperanzadas otras, porque necesitamos el producto para crecer más y mejor.
También hay que considerar que las fechas han cambiado porque le hemos roto el ciclo a la madre naturaleza, pero aún así ella es noble y no ha desprotegido a nuestros productores.
Y a decir del gobernador de Tamaulipas, vienen acciones que permitirán contar con más apoyos para esos tamaulipecos que sudan fuerte para que otros tengamos beneficios, los que bajo el abrasador sol inclemente trabajan sus parcelas para mejorar sus cosechas y entregar a la producción nacional otro tipo de noticias que no sean de aspectos de seguridad.
Tamaulipas fue considerado el granero de México, y quiere recuperar su sitio en el contexto nacional.
Es la hora de cambiar esta realidad y volver al Tamaulipas productivo y noble de nuestros abuelos, y hacer que nuestros hijos se sientan orgullosos de haber nacido en esta maravillosa tierra.
Que bien que lo merecemos, y lo reclamamos en cada acción que se repite diariamente, en la que uno a uno, los más de 3.4 millones de habitantes queremos que mejore la tierra que nos vio nacer y a la que debemos ese enorme cariño.