Nuevo Laredo, Tamaulipas.-Las repatriaciones masivas que se esperaban para este año, no han sido alarmantes, dijo el titular del Instituto Tamaulipeco del Migrante, José Carmona Flores, quien dijo que de enero a marzo se ofrecieron casi 9 mil servicios a los migrantes que fueron expulsados de Estados Unidos por esta frontera.
De ese total al menos 5 mil que son deportados, lo que indica que de seguir esta tendencia, al final del año la cifra rebasaría fácilmente la cantidad de 10 mil deportados atendidos en este organismo estatal.
Una de las razones que ofreció Carmona, es que las deportaciones no aumentan porque lo centros de detención están llenos, y no han sido deportados.
Dijo que existe confusión en las cifras aportadas por el INM y el ITM, debido a que la dependencia federal maneja datos de deportados, mientras que en el Instituto se manejan además los datos de las personas que llegan a la ciudad e intentan cruzar a Estados Unidos, lo que hace que se malinterpretan las cantidades de ambas dependencias.
“A nosotros nos deja la tarea el INM y son miles de personas distribuidas en la frontera que buscan cruzar a Estados Unidos, y al no lograrlo buscan nuestros servicios”, explicó.
Pero dijo que con el arribo de cubanos a la ciudad al iniciar este año, y que fueron alojados algunos en la Casa del Migrante, en el Instituto se busca apoyarlos para que regresen a sus lugares de origen en México, mediante el traslado en autobús pagado.
Debido a las presiones y a la extrema vigilancia que mantiene Estados Unidos en la frontera, de acuerdo a Carmona, la mayoría de los deportados ya no desean reintentar cruzar el Bravo, por lo que prefieren regresar a sus comunidades en México.
“Recuerdo que antes la mitad de los deportados intentaba volver a cruzar la frontera, pero hoy ya no lo hacen porque descubren que es más difícil lograrlo porque son atrapados y castigados”, explicó.
Añadió que por ello es que en el ITM se busca activar programas laborales de apoyo, para que estos migrantes deportados regresen a sus comunidades con un trabajo que fomenten las habilidades aprendidas en Estados Unidos”, explicó.
Por lo general, los deportados que llegan al instituto son hombres, aunque un 10 por ciento son mujeres, y la mayoría son deportados de Texas, por ser un estado muy severo en las deportaciones, debido en parte a que los centros de detención en otros Estados de aquel país, están saturados, por eso los envían a Texas.
“He sabido que antes los agentes de la Patrulla fronteriza detenían a tres o cuatro migrantes a la semana, pero ahora lo hacen por día, en acato a las declaraciones del presidente de Estados Unidos”, expresó.
“¿Qué está pasando? ¿No estaban haciendo bien antes su trabajo, y ahora lo están haciendo? Lo que pasa es que los centros de detención se están llenando porque alguien destapó las exageraciones, pero eso no significa que no los vayan a deportar, tarde o temprano van a llegar, y el gobernador de Texas, Greg Abbott, sabe que pronto se vendrá una deportación masiva”, explicó.