Las palabras inglesas ‘lady’ y ‘lord’ en nuestro país, los últimos años se han usado para señalar a una mujer u hombre que se destacó por alguna barrabasada, en pleno juicio o bajo los influjos del alcohol o de algún otro tóxico.
Quizá pocos sepan que ‘Lord’ es un título nobiliario del Reino Unido, que generalmente otorga la Corona británica y que simboliza a una persona con poder y autoridad.
Los que presumen de saber aseguran la posibilidad de que haya diferentes acepciones, dependiendo del contexto en que se use. Es decir, en el ejercicio del poder o autoridad, pero también por el cargo que ejerza la persona. Como el usado por los altos oficiales de la Corona; o cargos de elección como alcaldes o judiciales.
El título nobiliario de ‘lord’ es hereditario o no, dependiendo de la circunstancias otorgadas.
Las mujeres tendrán el título de ‘Dame’ o ‘Lady’ en vez de ‘Lord’. Etimológicamente la palabra inglesa ‘lord’ se remonta al inglés antiguo y significa ‘guardián del pan’, que refleja la antigua costumbre de los pueblos germánicos de que el líder proveía de alimento a sus súbditos.
Después de esta cápsula cultural nos vamos al mundo real y como comenté en el primer párrafo, en nuestro país el título nobiliario inglés más se usa para destacar una mala puntada como la Lady Profeco, que al sentirse maltratada en un restaurante, buscó a su familiar -alto funcionario de la dependencia federal- y ordenó el cierre del establecimiento.
Bueno pues el título de este espacio se debe a que la Secretaria de Educación, en el vecino Monterrey, envió un comunicado de prensa donde informa que ha turnado el caso de la ‘maestra Yolanda’ de la secundaria 70, a la Procuraduría de Justicia del Estado para que haga las indagatorias respectivas.
A la maestra de secundaria en la capital neolonesa, se le acusa de sostener relaciones sexuales con sus alumnos, debido a que desde el pasado mes de julio en las redes sociales se exhibe un video con imágenes muy elocuentes.
Hasta el momento solo se supone que la videograbación fue realizada por una de las víctimas de Lady Chacal, por lo que la Secretaría de Educación se ha visto obligada a declarar que “…ya tenía conocimiento sobre el asunto, por lo que se han tomado las medidas pertinentes… La Secretaría tuvo conocimiento del video vía redes sociales el pasado 14 de julio.” Publicó la revista digital SinEmbargo.
“Como una medida precautoria en el involucramiento de hechos de un menor de edad, el área jurídica de la dependencia gubernamental, procedió a denunciar el hecho ante la Procuraduría de Justicia del estado…” reveló el comunicado oficial. Esto es “se está lavando las manos” ante la posibilidad de que los padres del menor demanden al gobierno.
Se supone que a estas alturas la PGJNL cuenta ya con un sustancial avance en la investigación, además de que el Gobierno del estado ya se comprometió a investigar detenidamente el caso, además de proporcionar atención y protección a las víctimas.
Adicional a lo anterior las autoridades judiciales aseguran que la o los responsables de los delitos que resulten, serán convenientemente sancionados.
Hasta el momento la PGJNL y la Secretaría de Educación del vecino estado, no señala el número de alumnos afectados, aunque trascendió que Lady Chacal, como maestra, solicitaba a los estudiantes sostener relaciones sexuales con ella a cambio de pasar su materia.
Lo anterior pareciera una narrativa sacada de una mente trastornada que hace pensar a los padres de familia de ayer y hoy en la imposibilidad de ocurran hechos como el que se registra, pero lamentablemente es realidad.
Lo importante en estos casos sería no solo ‘espantarse’ con este tipo de hechos, sino descubrir qué sucede en las escuelas de nuestro entorno, en las primarias, en las secundarias en los bachilleratos, donde los escolares se convierten en víctimas de sus profesores o profesoras, pero también cuántos docentes son eso… víctimas. Porque también existen.