La influencia

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Quizá este espacio debiera titularse El Mundo al Revés, por los temas que abordo y que de verdad, dan la idea de que todo se hace a la inversa, como para provocar exactamente lo que no queremos.
Recientemente nos enteramos de que un estudiante universitario hace constante alusión a la vida delincuencial de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán Loera. Ese narcotraficante extraditado a los estados unidos en enero pasado y que se tradujo en un dolor de cabeza para el gobierno de Enrique Peña Nieto.
La anécdota del novel universitario es que entre sus compañeros de clase y sus profesores, hace alusión muy apasionada de la vida del sinaloense delincuente que se retrata en las series que se proyectan en la televisión o series rentadas.
La vehemencia al delincuente nacido en Sinaloa es tal, que el joven estudiante de apenas 17 años de edad, se siente ‘realizado’ cuando sus compañeros le empezaron a llamar Sergio El Chapo.
Los realizadores de las series sobre narcotráfico -en México y Colombia-, lejos de señalar los problemas sociales con los que nos enfrentamos a diario por la evolución de la delincuencia organizada, no se han percatado del daño causado a la juventud desorientada, a la muchachada cada vez más alejada de sus padres.
La conclusión a la que llega después de ver series como la del Chapo, Pablo Escobar, el Señor de los Cielos y otras, es la empatía que despiertan los delincuentes con el televidente.
En el mismo renglón, le comento que en este mismo espacio se denunció lo adverso de las campañas contra los embarazos tempranos o de las adolescentes, sobre todo por la inversión de grandes capitales de gobiernos como el federal, estatales y municipales, para financiar programas para abatir esta problemática.
Solo en el sur de Tamaulipas, la Unión Nacional de Padre de Familia, el ciclo escolar pasado, (2016-2017) reportó 912 niñas y adolescentes embarazadas. ¿Muchas?
La sorpresa mayúscula es que de las casi mil niñas, 7 (siete) estuvieron registradas como estudiantes de quinto y sexto año de primaria, según informes de los Padres de Familia.
La misma fuente asegura que las alumnas de primaria que se embarazaron tienen una edad entre 11 y 13 años. Lo que deja en entredicho no solo la política gubernamental en estos temas, sino la irresponsabilidad de los padres de familia.
Pese a lo escandaloso de la edad de las embarazadas y el alto número de embarazos en el ciclo escolar pasado, la Unión de Padres de Familia aseguran que los números de ahora representa un 51 % de disminución, en relación al ciclo escolar anterior que registró un total de mil 768 embarazos.
Pero las noticias pueden ser más halagadoras para los padres de familia, maestros y autoridades de gobierno, porque en el ciclo escolar 2014-2015 se registró la incidencia más alta en este trienio con 2 mil 525 niñas en cinta.
En la misma zona sur de Tamaulipas y en el renglón de niñas embarazadas de primaria, en 2015-2016 hubo 20 y un ciclo antes, 2013-2014, fueron un total de 25 niñas, aunque el rango es entre 11 y 17 años.
Aunque los números dicen que bajan, sigo pensando que no se aborda esta problemática con propuestas de solución desde un ángulo estrictamente científico, porque seguramente se dañarían intereses financieros muy importantes, como el de las televisoras.
Varios estudios formales aseguran que las películas, series y hasta telenovelas muestran patrones de comportamiento sexual, sin discriminar la edad, sexo, religión o estatus social, motivando directa e indirectamente a seguirlos… “como en la tele”.
Los programas más sólidos del estado y asociaciones civiles no pueden competir con los millonarios capitales que se invierten en la producción y proyección de escenas que despiertan la sexualidad en los adolescentes.
Abatir la problemática sobre los embarazos tempranos es un reto en la zona conurbada donde hay una estadística de 216 mil 552 escolares.
¿Cuántos embarazos en niñas de primaria y secundaria en Tamaulipas se reportarán este ciclo escolar?