El escándalo electoral ya empezó desde septiembre pasado no solo entre los partidos políticos, sino entre quienes finalmente llegaron a la precandidatura de la presidencia de la Repíºblica y ya con esta categoría se han ˜pegado™ mutuamente.
Pudiéramos decir que los golpes inicialmente entre José Antonio, Ricardo y Andrés, fueron fuertes y a medida que el plazo se acorta para llegar a las urnas, los porrazos mediáticos son más fuertes al grado que la misma Procuraduría General de la Repíºblica parece se ha mantenido al margen sin atreverse a proceder contra ninguno.
Pero parece que las nubes cargadas de un color, nada claro entre los candidatos, ahora se torna más oscuro cuando el Instituto Nacional Electoral (INE) dio a conocer la descalificación de dos candidatos independientes: Armando Ríos Piter y Jaime Rodríguez Calderón, que prácticamente quedan fuera de la boleta electoral.
Los nubarrones que amenazan no solo la estructura del INE, sino la misma contienda electoral, surgen porque Jaime El Bronco Rodríguez Calderón (Gobernador con licencia por NL) y Armando Ríos Piter (Senador con licencia) ya se inconformaron ente el Tribunal Federal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TRIFE).
La acusación contra el INE no es nada ligera, porque El Bronco está exigiendo que el Instituto le muestre con ˜pelos y señales™ los nombres de los supuestos ˜chanchullos™ y no solo los datos estadísticos.
Por su parte el catedrático de la UNAM, Armando Ríos, ha hecho la denuncia sobre la casa contratada por el INE para la elaboración del Software que se utilizó para recabar las famosas firmas, ya que aparece que en otras ocasiones la misma empresa fue contratada por el mismo Instituto y hasta fue multada por incumplimiento, pero para la participación de los independientes, sospechosamente vuelve a ser llamada por el INE.
Hasta el lunes pasado nada se sabía de esta irregularidad, pero a raíz de la noticia de descalificación de Ríos Piter y Rodríguez Calderón entonces se abre este hoyo para el Instituto organizador de las próximas elecciones.
La íºnica precandidata independiente a la presidencia de la Repíºblica, segíºn la versión del INE, fue Margarita Zavala de Calderón Hinojosa, quien cumplió con los requisitos, aunque también le quitaron firmas, las que quedaron fueron suficientes para que calificara.
Algunos periodistas han estado llevando a las cámaras y micrófonos a los representantes de los tres candidatos de las coaliciones registradas. A raíz del anuncio del INE sobre los independientes ya sumaron al representante de Margarita Zavala.
Sin embargo, existen rumores de algunos analistas políticos, sobre el supuesto de que el INE favoreció a la Sra. de Calderón Hinojosa, porque œ¦no representa peligro alguno para el candidato oficial o cualquier otro.
La cruda realidad es la desconfianza entre los mexicanos que desean acudir a las urnas, porque cada día este no creer en las instituciones escala niveles más altos y ahora el INE contribuye, con este tipo de hechos, a lo íºnico que no deseamos: favorecer el grave fenómeno del abstencionismo.
Armando Ríos Piter, dice que œ¦el Instituto Nacional Electoral ya había validado “un millón 170 mil firmas que de golpe y porrazo ahora nos dicen que no están”. También publicó un video en su cuenta de Twitter en el que asegura que ” #FirmaXFirma no es lo mismo que el voto por voto. No existe un acta que avale los registros de las firmas, y el @INEMexico tiene que aclararlo y dar la cara por eso.
El lema de Ríos Piter ha sido: œ¡Nuestras firmas son de carne y hueso!” que adquiere mayor significación con este resbalón del INE.
Por su parte El Bronco Rodríguez, responsabilizó al INE de ser un organismo al servicio de la clase política en detrimento de quienes buscan la candidatura por la vía independiente que œsomos los hijos bastardos de la democracia.
El gobernador de Nuevo León con licencia, arremetió contra los consejeros del INE a quienes acusó de ser instrumentos de la clase política, porque asegura que las firmas que en su momento el INE validó preliminarmente, ahora resultan que no son válidas.
La palabra la tiene usted, el elector, quien va a la casilla para validar no solo a su candidato, sino el trabajo de un organismo -se supone- independiente de cualquier gobierno, que solo tiene a la ley como su guía.
¿Habrá motivos de desconfianza?