Las inevitables pláticas de café, de sobremesa y en las redes sociales, sobre el tema de candidatos y colores partidistas denotan un marcado apasionamiento entre los mexicanos (de ambos sexos) que incluso sin conocerse se están dando hasta con la cuchara -por no señalar otro artefacto depositario de los desechos humanos nocturnos-.
Parece no es suficiente que quienes reciben un salario o una promesa de empleo si gana su candidato -o ambas cosas- salgan a los medios para decir y repetir cuantas verdades o mentiras vengan a su mente, sino que ahora esas bravatas ya llegan a las redes sociales cuando lee uno sobre los puntos de vista de un candidato y hasta las ofensas para quien lo expresa.
Hace unos días un usuario de Facebook escribió, refiriéndose a una dama œ¦lastima tu poca inteligencia cuando dices que AMLO¦ y con ello desata una polémica en ese grupo que además deja a un lado al candidato, porque no faltó quien le comentara que en tiempos de otro gobierno federal, él mismo como Subsecretario Administrativo de una empresa descentralizada del gobierno federal, armó un gran capital que le ha permitido vivir muy holgadamente.
En otros casos, las pláticas entre amigos y familiares están siendo terminadas abruptamente por los desacuerdos que se gestan entre quienes conversan temas hacia los comicios del próximo primero de julio, donde la principal votación se ve centrada en la presidencia de la repíºblica.
Desde luego que no desestimo los demás cargos de elección popular en juego, porque los hay desde gobernador hasta síndicos y regidores, sin omitir a legisladores federales y locales.
Las pláticas que terminan en enemistades me parece están mal encausadas, porque en primera nada ganamos como electores al expresar nuestro punto de vista -cierto o equivocado- sobre un candidato; Además, si analizamos un poco llegaremos a la conclusión de que los protagonistas son distractores para evitar hacer compromisos formales.
Si estudiamos detenidamente las expresiones de los candidatos, hasta el momento, no hay novedades; las propuestas son las mismas de siempre e incluso son programas que están siendo aplicados. La variación es que son ángulos de la retórica política diferente.
A manera de ejemplo. Todos los candidatos están promoviendo ˜becas para estudiantes™. Posiblemente los hijos del lector nunca hayan recibido este beneficio, pero no podrá negar que las becas existen sexenios atrás, con gobiernos del PRI o del PAN.
La variante es que el níºmero de becas se ha incrementado o reducido en níºmero y monto entre los beneficiarios. Aunque la realidad es que una buena parte de los ciudadanos desconocemos de la temática y este tipo de noticias cuando las escuchamos o leemos parecieran son de otra parte de México, pareciera son de otra entidad.
Desde luego que vienen muchas explicaciones -sin pedirlas- cuando funcionarios de un nuevo gobierno señalan míºltiples irregularidades en este tema de becas escolares, porque la información se ocultó y la denuncia es referida a los beneficiarios, casi siempre hijos de ˜buenas familias™, que son o fueron becarios en el extranjero.
Luego entonces el ciudadano de a pie, el que se preocupa por pagar sus impuestos, el que aprovecha las campañas de condonación de recargos, el que hasta pide dinero prestado para pagar su predial, el agua, la tenencia y derechos automotrices, etc., y se da cuenta que los hijos de¦ estaban becados por el gobierno federal o estatal para estudiar una licenciatura o postgrado en alguna parte del mundo. Desde luego que en el futuro próximo se incorporarán a puestos de mando en los gobiernos federal, estatal o municipal.
Las campañas para la próxima elección ya empezaron y apenas la semana pasada se dieron los registros para quienes buscan la Alcaldía de algíºn municipio y desde luego la gente de confianza que les acompañaran como síndicos y regidores.
En estos cargos también ha habido sorpresas, porque aparecen nombres nuevos que sustituyen a mujeres y/o varones que parecía trabajaban de la mano del que busca la reelección.
Se entienden los compromisos partidistas, pero quienes más han estado manchando la imagen de quienes buscan la reelección, pareciera se quedan como premio a la alza constante de servicios más deficientes.
El camino a julio no es sencillo. Ya se había anticipado estaría lleno de propaganda en todos los medios desde la popular televisión abierta, hasta la de cable y las propias redes sociales -todas-. La sorpresa es que se incorpora como pizarrón de escuela las pantallas de cine del país.