Ataque y no debate

Tal y como se esperaba, el primer debate entre cinco candidatos que aspiran a la presidencia de la Repíºblica, giró en torno a acusaciones, señalamientos, mofas, provocaciones y hasta burlas entre ellos, pero se puede decir que al menos el 50% o 60% de los ataques fueron dirigidos en contra de Andrés Manuel López Obrador, e incluso al final, Ricardo Anaya dijo que solo la coalición que representa le puede ganar al candidato de MORENA, con lo que aceptó su liderazgo.
Al iniciar el debate se vio a un López Obrador seguro y confiado, a un Jaime Rodrí­guez tosco y muy bronco, un José Antonio Meade educado y correcto en sus presentaciones, un Ricardo Anaya bien informado y documentado, y a una Margarita Zavala titubeante y a veces imprecisa en sus escasas propuestas.
Los temas de la inseguridad, la corrupción y la impunidad fueron los más tocados por los cinco candidatos, pero sin duda el más polémico fue el Bronco, al decir que la medida para acabar con los corruptos y los ladrones, será cortarle las manos a los delincuentes, mientras que AMLO propuso que con base en educación y con el ejemplo entre los funcionarios píºblicos, empezando por el presidente, se acabarí­a la delincuencia.
Margarita propuso que con base en una mayor presencia del Estado porque se consideró una mujer de lucha, de convicciones y honesta, pero titubeó cuando se le preguntó que durante el gobierno de su esposo, Ernesto Zedillo, los niveles de inseguridad y de corrupción fueron a la alza.
Por su parte, en ese tema MEADE se pasó de autoelogios al mencionar que es un candidato honesto, limpio y que nunca ha robado ni ha sido corrupto, mientras que Jaime Rodrí­guez, pese a que dijo que durante su gobierno en Nuevo León, los niveles de violencia bajaron, no se escapó de los cuestionamientos que le dirigieron sus contrincantes, al mencionarle que en ese tiempo aumentaron los secuestros y los homicidios en esa entidad.
Pero todos coincidieron en que la designación de un fiscal especializado e independiente del gobierno, deberí­a ser el que califique el actuar de los gobernantes, aunque cada uno al presentar su propuesta, se centró más hacia el ataque que hacia la fundamentación de sus propuestas, principalmente hacia López Obrador, quien en ocasiones se vio tan vapuleado, que prefirió no contestar a los ataques.
Este debate fue de pocas propuestas y de muchos ataques, tanto, que hasta los moderadores tuvieron que insistir en que contestaran de manera objetiva y concreta a las preguntas, y el más evasivo en ello fue López Obrador, pero en lo general, casi ninguno presentó propuestas convincentes y con datos, solo se atacaron con ejemplos.
De acuerdo al análisis de un periódico nacional, los candidatos Anaya, Meade, Zavala y Rodrí­guez, centraron sus ataques hasta n un 80 por ciento en contra de López Obrador, mientras que el candidato de MORENA, solo atacó a Anaya y a MEADE en un 20 por ciento.
El segundo candidato más atacado fue Anaya, pero en menor proporción que AMLO, sobre todo cuando se tocó el tema de la transparencia en el manejo de los recursos de los partidos, lo que no supo explicar López Obrador, que fue justificado a medias por Anaya cuando se le preguntó su estilo de vida tan holgado.
Autoelogios de los candidatos fue lo que se vio, quienes insistieron en que son la mejor opción para el paí­s, pese al ˜balconeo™ de sus contrincantes, pero ninguno pudo convencer con datos y testimonios, de3 que en realidad lo son, ya que entre los ataques hubo momentos en que las pruebas rebasaron las justificaciones, lo que evidencio en ciertos momentos, que todos son corruptos porque provienen de partidos que promueven esta práctica que afecta al paí­s desde hace más de 20 años.
En ocasiones los moderadores tuvieron que repetir las preguntas porque los candidatos se centraron más en atacar que en presentar sus propuestas o contestar las preguntas, y se fueron la ví­a más fácil, atacar para intentar sacar de quicio a sus contrincantes, pero esta táctica no funcionó porque los cinco, unos más y otros menos, estuvieron serenos y tranquilos, a excepción de AMLO, quien no replicó a los cuestionamientos, y Margarita, quien se vio nerviosa y titubeante en algunos momentos.
Lo que se puede sacar de conclusión de este primer debate, es que si de calificar se trata, ninguno de los cinco candidatos deberí­a avanzar en el puntaje y las preferencias de los ciudadanos, por el contrario, todos debieron bajar su porcentaje de aceptación, ya que lo que se vio en este debate no fue para nada convincente para nadie.
Aunque vale decir que es posible que AMLO pueda bajar su porcentaje, y que Anaya suba un poco pero sin lograr alcanzarlo, solo conseguirí­a reducir la ventaja del Morenista, mientras que MEADE subirí­a unos puntos para cercarse más a Anaya, dejando muy atrás a Zavala t al Bronco, quienes después de lo visto este domingo, amanecerí­a el lunes empatados con casi el mismo nivel de aceptación. Este lunes lo sabremos.

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