La sucesií²n presidencial

Estudiosos del Derecho, la Historia, la Sociologí­a y la Filosofí­a han afirmado en distintos tonos que uno de los más serios problemas que tiene nuestra democracia es que, desde que México es una nación independiente, tiene serias dificultades para legitimar a sus gobernantes e ilustran su dicho en que, cada vez que se elige presidente de la repíºblica, amplios segmentos de la ciudadaní­a dudan de la veracidad y legitimidad de los procesos y esa situación también se da cuando hay elecciones en algunas entidades o municipios muy poblados.

Hay muchos antecedentes de esta cuestión ya que, desde el siglo XIX hubo un personaje que impugnaba los resultados cada vez que se reelegí­a don Porfirio Dí­az Mori y se auto declaraba presidente legí­timo de México; en el siglo XX hubo varios generales que se enfrentaron a la maquinaria oficial pero sus presidenciales candidaturas fueron avasalladas por la fuerza del Estado y, ya a finales del siglo pasado, se vivió el gran fraude de 1988 cuando el priista Carlos Salinas de Gortari (presunto lí­der de la actual mafia del poder) se impuso al ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, postulado por una alianza de partidos.

Ya en pleno siglo XXI, el tabasqueño Andrés Manuel López Obrador, insistió en que le robaron la presidencia de la repíºblica y ahora que va por tercera vez comienzan a surgir versiones en el sentido de que podrí­an arrebatarle lo que parece un inminente triunfo electoral, sin embargo, los opinadores más sensatos sostienen que la opinión píºblica nacional e internacional ya no resistirí­a un fraude más pues se confirmarí­a la maldición de que los mexicanos seguimos sin resolver el crucigrama de la sucesión presidencial; en cambio, si AMLO o cualquier candidato gana de manera transparente, se fortalecerí­a nuestra precaria democracia.

Por cierto, la Revolución mexicana fue el segundo movimiento social más importante de México y la primera revolución social que estalló el 20 de noviembre de 1910 como un levantamiento en contra de la dictadura de Porfirio Dí­az, quien ya tení­a más de 30 años en el poder, este movimiento fue dirigido por Francisco I Madero que con su lema “sufragio efectivo, no reelección” concretó el descontento alrededor del paí­s en contra del dictador; esta fase terminó con el exilio de Dí­az en Parí­s y dio el triunfo a Madero en las elecciones democráticas de 1911.

Este movimiento revolucionario fue uno de los acontecimientos más importantes de la historia que dio fin a una larga dictadura y da pasó a una etapa difí­cil por la participación de distintas tendencias revolucionarias y de sus respectivos jefes, que al tener propósitos y objetivos diferentes lucharon entre sí­ por sus intereses; iniciada con el Plan de San Luis, fue provocada por causas polí­ticas, económicas y sociales pero el propósito inicial era el derrocamiento de Porfirio Dí­az de la presidencia.

Toda esta situación se prolongó por décadas; México experimentó un notable crecimiento económico y estabilidad polí­tica, pero aparte de lo bueno también se dio una gran desigualdad en donde las clases sociales tuvieron muchas diferencias donde todos los ricos tuvieron un gran beneficio y se perjudicó la economí­a de la clase baja, además de dar preferencia a compañí­as extranjeras sobre las nacionales; durante la primera década del siglo XX estallaron una variedad de crisis económicas y sociales en diversas esferas de la vida nacional.

Porfirio Dí­az aseguró en una entrevista que se retirarí­a al finalizar su mandato sin buscar la reelección; pero la oposición al gobierno cobró relevancia ante la postura manifestada; en ese contexto, Madero realizó giras en el paí­s con miras a formar un partido polí­tico que llegarí­a a elegir a sus candidatos en una asamblea nacional y compitiera en las elecciones; después de este acontecimiento ocurrido, el dictador Porfirio Dí­az lanzó una nueva candidatura a la presidencia y Madero fue arrestado en San Luis Potosí­ por rebelión para que no ganara la presidencia.

En un reporte elaborado por Luis Gerardo Mar Reyna se afirma que, después de un tiempo, Madero logra escapar de la prisión estatal y huye a los Estados Unidos y en San Antonio proclamó el Plan de San Luis, que llamaba a tomar las armas en contra de Dí­az; se llevarí­a a cabo el 20 de noviembre de 1910; este conflicto tuvo lugar en primera instancia al norte del paí­s y se expandió a otras partes del territorio nacional una vez que los revolucionarios ocuparon Ciudad Juárez, Chihuahua; Dí­az presentó su renuncia y se fue a Francia donde vivió y murió desterrado.

El alumno de Sociologí­a en la UAT, agrega que en 1911 se realizaron nuevas elecciones donde resultó electo Madero; en el comienzo de su mandato tuvo diferencias con otros lí­deres revolucionarios, que provocaron el levantamiento de Emiliano Zapata y Pascual Orozco contra el gobierno maderista; después de todo este tiempo transcurrido se da una segunda fase de la Revolución mexicana que comienza con el desacuerdo entre la clase burguesa porfirista y Madero y con el apoyo de los Estados Unidos y su embajador en México Henry Lane Wilson.

En 1913 se da un movimiento contrarrevolucionario, encabezado por Félix Dí­az, Bernardo Reyes y Victoriano Huerta quien dio un golpe de Estado; el levantamiento militar, conocido como œDecena Trágica que terminó con el asesinato de Madero, el de su hermano Gustavo y con la muerte del vicepresidente Pino Suárez lo cual conlleva a que el dictador Huerta se impusiera como lí­der del paí­s y asumiera la presidencia de la repíºblica, lo que ocasionó una gran reacción de varios jefes revolucionarios como Venustiano Carranza y Francisco Villa.

Tras todo lo ocurrido en poco más de un año de esta lucha social, y después de la invasión estadounidense de Veracruz, Huerta renunció a la presidencia y huyó del paí­s, se fue a los Estados Unidos en 1914 y así­ poder deslindarse de todo lo que él habí­a provocado; la Revolución se convirtió en un movimiento social con Emiliano Zapata (en el sur) y Pancho Villa (en el norte) luchando por causas sentidas como el de una reforma agraria, justicia laboral y educación; no obstante, ambos revolucionarios tuvieron que hacer compromisos polí­ticos con los revolucionarios liberales-constitucionalistas como Venustiano Carranza y ílvaro Obregón.

A partir de ese suceso se profundizaron las diferencias entre los partidos polí­ticos quienes habí­an luchado contra Huerta, lo que da a esto el desencadenamiento de nuevos conflictos; Carranza, jefe de la Revolución de acuerdo con el Plan de Guadalupe, convocó a todas las fuerzas a la Convención de Aguascalientes para nombrar un lí­der íºnico; Eulalio Gutiérrez fue designado presidente del paí­s, las rivalidades volvieron a surgir cuando Carranza desconoció dicho acuerdo.

Segíºn el sitio todoparatueducacion.blogspot.mx, tras derrotar a la Convención de Aguascalientes los constitucionalistas pudieron iniciar trabajos para la redacción de una nueva constitución y llevar a Carranza a la presidencia en 1917 cuando la lucha entre los partidos polí­ticos estaba muy difí­cil; después de todos los problemas que se encadenaron anteriormente se provocó el reacomodo de las fuerzas lo cual originó los asesinatos de los principales jefes revolucionarios; Zapata quien fue asesinado en 1919, Carranza en 1920, Villa en 1923, y Obregón en 1928.

Después de un tiempo en luchas sociales y polí­ticas llega a dar culminación la revolución armada con la Constitución Polí­tica de los Estados Unidos Mexicanos de 1917, reconocida por su orientación liberal social y la primera de su tipo en el mundo que aíºn rige al México de hoy; la Constitución garantizó reformas y derechos liberales y sociales, lo cual ha favorecido en muchos aspectos a toda una nueva generación Mexicana; el ideal de la revolución era crear una ciudadaní­a moderna con derechos y educación y la Constitución de 1917 fue el logro más alto.

œActualmente no existe un consenso sobre cuándo terminó el proceso revolucionario; algunas fuentes lo sitíºan en el año de 1917, con la proclamación de la Constitución mexicana, algunas otras en 1920 con la presidencia de Adolfo de la Huerta o 1924 con la de Plutarco Elí­as Calles, incluso hay algunas que aseguran que el proceso se extendió hasta 1940, por tal motivo este movimiento vino a dar un gran cambio a la democracia de nuestro paí­s evitando así­ las reelecciones presidenciales que no dejaban más que abusos de poder y pobrezas.