Los que faltaban

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Al empezar a escribir este espacio vino a mi mente aquella expresión en el sonido local del hipódromo con el tí­pico arrastre verbal del ¡Arrrrrrancannnn! antecedido del disparo de la bala de salva que señalaba el inicio de la carrera de caballos.
La expresión del hipódromo o de la pista campirana en la carrera de caballos, se relaciona con el tí­tulo de esta columna, porque segíºn el calendario -apegado a la legislación electoral vigente- el primer minuto del próximo lunes 14 de mayo, los que faltaban para las boletas del 1 de julio, empiezan su campaña.
Me refiero a los candidatos a presidentes municipales con su planilla de sí­ndicos y regidores registrados en su respectivo instituto electoral local, sin omitir claro a los alcaldes que buscan la reelección.
Pese a los tiempos, me parece existe una mancha oceánica en el marco legal en esta ¿aberración? revolucionaria “aduciendo al movimiento armado de 1910- en el tema de la reelección de los Alcaldes, y que luego serán los legisladores y hasta los gobernadores.
¿Por qué aberración revolucionaria? Simple. La inspiración polí­tica de los partidos en México, partieron y sostienen los ideales del movimiento armado que luchó, en primera instancia, contra las constantes reelecciones de Don Porfirio Dí­az Mori (1830-1915) y esta elección de 2018, esos ideales han sido superados por los intereses de los ˜nuevos revolucionarios™.
Mancha oceánica en la nueva legislación electoral porque no señala con claridad la obligatoriedad a los candidatos que se registren a una reelección y deban separarse de los cargos que están desempeñando.
Es decir que la ley les obligue a solicitar licencia sin goce de sueldo de alcaldes, para que estén en igualdad de circunstancias que los otros aspirantes al mismo cargo.
En la tierra de la Tamaholipa, por ejemplo, hay presidentes municipales que de plano no solicitaron licencia para separarse de la oficina del ayuntamiento. Seguirán despachando como alcaldes y en œsus ratos libres, la ley les permite hacer campaña.
Desde luego hay alcaldes que solicitaron su respectivo permiso, como en el caso de Madero, donde el ˜azul™ Panista, Andrés Zorrilla gestionó lo conducente.
Sin embargo un problema surgió en este caso, pues su suplente rechazó el cargo, por lo que el Congreso del Estado tendrá que elegir entre una tercia de funcionarios para cubrir la ausencia temporal del candidato en busca de la reelección.
Se sabe que también en la capital cueruda, el Prií­sta Oscar Almaráz Smer, presidente municipal y candidato a la reelección, solicitó la licencia respectiva y sin problemas el suplente, Lic. Isidro ˜Chilo™ Ruí­z Sandoval, aceptó entrar como relevo.
No hay datos sobre Altamira, donde se sabe que la panista Alma Laura Amparán pidió licencia para buscar la reelección con la coalición Tamaulipas Al Frente, del PAN, PRD y Movimiento ciudadano.
Tampico no es la excepción, pues la Prií­sta-Panista-Prií­sta, Magdalena Peraza Guerra (1945), pidió licencia como alcaldesa para intentar la reelección por la coalición entre el tricolor, el verde y el PANAL, pero tampoco hay datos de su suplencia.
En Matamoros, el Prí­sta Jesíºs de la Garza Dí­az del Guante, se sabe no tiene conflictos con su suplente en la Alcaldí­a de este puerto fronterizo, porque trascendió es de los presidentes municipales que no solicitó licencia al cargo.
Una realidad es que los que buscan la reelección se van a una campaña pero buscan dejar a su suplente de confianza, porque en la mayorí­a de los casos, el oficialmente registrado en calidad de suplente, fue impuesto por el partido polí­tico que le llevó a la Silla Grande del Municipio. O tal vez alguna fuerza polí­tica de la región.
Lo que les importa a los alcaldes en busca de la reelección es determinar quién ˜jale bien™ para que sea interino de confianza en la ˜silla vací­a™, porque dejar las alcaldí­as en ˜manos extrañas™ es un riesgo muy alto que corren los titulares.
Al final de la campaña, oficialmente los que regresan a cumplimentar su perí­odo -hayan perdido o ganado- son los íºnicos que entregarán cuentas a la ciudadaní­a, el Congreso Local, la Auditoria Superior, y todos los órganos supervisores de la aplicación de los dineros.
Finalmente sustitutos o no, prepárese para que a partir del próximo lunes, se suman a los mensajes publicitarios el de aspirantes a las presidencias municipales del paí­s, más los que buscan la presidencia de la repíºblica, los diputados, senadores, diputados locales, serán maratónicas las jornadas.
La tarea no es sencilla en cada municipio del paí­s porque pareciera que se replica la misma problemática, empezando por la inseguridad que ahora no basta con que ya se reconozca su existencia.
No solo para los alcaldes, también es una chamba para los legisladores locales el que regulen las leyes sobre el uso, distribución y tratamiento de las aguas. Sobre todo en los los altos y constantes incrementos en las tarifas; amén de los pésimos servicios en la distribución de aire en lugar del vital lí­quido. Mas, la fuga de aguas negras, denotando un pésimo y caduco sistema de drenaje por el que también se paga.