Has que tu cuento valga la pena

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Antes de iniciar el punto central de este espacio, le comento que, como se tení­a programado el IETAM, ayer iniciaron las campañas que faltaban: las de las alcaldí­as en todo el paí­s y desde luego la lucha por el voto electoral sigue y parece más aguerrida.
Para descansar ligeramente de los temas electorales, le comento que desde temprana hora de hoy, las felicitaciones por el Dí­a del Maestro ya empezaron a escucharse, aunque los estudiantes que acostumbraban llevar las Clásicas Mañanitas a sus profes, ya no se ven por las calles ensombrecidas de la noche. La inseguridad ya no permite esos lujos.
Pariendo de verdades, confieso a usted que el tí­tulo de este espacio no es de mi autorí­a. Pertenece a la ríºbrica de la una educadora excepcional, egresada de la Benemérita Escuela Nacional de Maestros en el año de 1973 y que desde entonces se ha dedicado a la docencia en los distintos niveles educativos.
Nacida en la capital del paí­s, Ernestina Olmedo Níºñez empieza su carrera profesional como maestra de Educación Primaria, en la misma ciudad que le vio nacer y, casi siempre en los primeros grados de este nivel, donde destaca que a los tres meses de iniciado el curso escolar, sus alumnos estaban leyendo y escribiendo, lo que le mereció premios y reconocimientos de las autoridades, compañeros profesores y padres de familia.
A un año de servicios profesionales, en 1974, ingresó a la Escuela Normal Superior de México y en 1979, con la Especialidad de Lengua y Literatura Españolas, muda su residencia a la Ciudad Victoria, para incorporase como maestra a la Benemérita Escuela Normal Federalizada de Tamaulipas y un poco más tarde, a la recién fundada Normal Federal de Educadoras Estefaní­a Castañeda, donde prestó servicios hasta el 2017.
Su docencia se extendió desde hace treinta y dos años, la Autónoma de Tamaulipas, con cátedras en la licenciatura de Ciencias de la Comunicación de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales Victoria, en asignaturas que se relacionan con el estudio de la Lengua Española.
También en Tamaulipas se ha hecho acreedora a varias preseas en la docencia como el que la distinguió, en 1992, en el gobernador Américo Villarreal Guerra, al entregarle El Premio de la Excelencia en el Trabajo Escolar.
El objetivo central de la Maestra Olmedo Níºñez nunca ha sido ganar premios, más bien el entregarse a su trabajo docente y a nivel superior, formar profesionales en educación preescolar y de comunicólogos que el dí­a de mañana serán responsables de su presente.
Son ya miles los egresados de las aulas de Ernestina Olmedo, por donde han transitado sus estudiantes al mundo de las artes y particularmente en los senderos del Teatro, como estrategia pedagógica para motivar en los escolares del jardí­n de niños el entender mensajes claros y contundentes, destacando los Valores Humanos Universales.
Olmedo Níºñez está convencida que el teatro infantil ha sido su primicia extendida a poco más de los íºltimos treinta años en su carrera profesional, pues la dramaturgia infantil de su biografí­a señala más de 50 tí­tulos entre adaptaciones de cuentos clásicos y de su propia autorí­a.
Es bueno saber que El Reloj, de la autorí­a de Ernestina Olmedo Níºñez, es un cuento que en el año 2000 participó por Tamaulipas y la Asociación Mundial de Educadores Infantiles (WAESE), con sede en Madrid, España, lo inscribió entre Los 50 Mejores Cuentos del Mundo. También en el año 2005, el Gobierno de Tamaulipas, entregó una distinción a la maestra Olmedo, por el Cuento, El Hotel, que se publicó en el libro La Voz de la Mujer Tamaulipeca, en su edición III.
La idea que plasma Olmedo, es que los niños comprendan fácilmente, entre risas, míºsica, cantos y bailes, los mensajes de sociabilización, entre el recreo de situaciones cotidianas que, al resolverse, les dejan mensajes invaluables para su vida futura.
Dice Ernestina Olmedo Níºñez œ¦sembrar emociones y buenos sentimientos en los niños, a través del teatro, garantiza una abundante cosecha de buenos ciudadanos¦ Cuando escucho sus risas, cuando veo su sorpresa, cuando percibo la tristeza en el rostro infantil, sé que he tocado las fibras más sensibles de los niños y entonces pienso: ¡Vale la pena!
Este 15 de mayo, Dí­a del Maestro, en el Polyforum de Cd. Victoria, la Maestra Ernestina Olmedo Níºñez recibirá, en ceremonia oficial, la Medalla Maestro Altamirano, por sus 43 años de servicios ininterrumpidos en la docencia, luego entonces aplica su propia ríºbrica: Has que tu Cuento Valga la Pena¦ y amplí­o: de contar, de transmitir, de luchar.
¡Felicidades Maestros de Tamaulipas y México! Maestro Altamirano